QuésiberreoSí

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He de reconocer que el letargo no es algo propio solamente de los reptiles, pues yo misma ando así y, no por los calores, sino por esas cosas de la vida que, sin querer saber del todo el motivo, o sin que exista uno definido, pues que ocurre eso que va por temporadas y de alguna manera te mantienen alejada del mundo, casi e inclusive de ti misma.

Lo cierto que ando tan cabizbaja qué si hubiera un billete en el suelo sin duda alguna y, de seguro, sería la primera en encontrarlo. Pero para atacar a la verdad escupiéndola a la cara, pues tal y como están las cosas, ya creo que la gente es incapaz de perder ya no sé si solo o algo más que dinero.

Tal es la cosa en plan haciendo alegato de la exageración, que a veces, al despertarse mi león, en ese supongo afán que tiene mi despertar, que a mi boca, otra cosa no, pero grande la pone un rato. Tanto, que hace qué de lado con los pies en el suelo, al girar la cabeza por posiblemente mirar si brotan de allí mis sueños y, husmeando por si ya han asomando sobre la almohada y, ante todo, por si los pillo frescos para, con ellos, o por ellos, insistir e intentar recuperar mis ganas, o la lucha, esa eterna que parece que nunca debemos abandonarla; ya que sin ella lo claro se ve oscuro. Aunque puede que con los años nos negamos la visión nocturna de la paciencia, esa que aprovecha la mínima luz para afrontar la rutina y el devenir de los días.

Con los pies en el suelo, me giro de nuevo tapando a don soseras. Está tipo angelito, a pesar de que se acerca, me acaricia y me pregunta a donde voy asustado e insistente y ¡Coñe! Le espeto cómo si fuera la casa tan grande que si se despertase del todo tuviera que andar echando bando por intentar encontrarme. Claro, que así pasa, balbucea un vale, vale, tras soltarle: “¿A dónde voy a ir? Pues a la séptima biblioteca” Y, claro, cómo ya me tiene ubicada no sea me pierda por la amplia estepa de nuestra casa, dios, qué es una miniatura de tan pequeña…, pero qué, una vez informado de mi ubicación es eso, se queda tranquilo volviéndose a dormir.

Nada más se calma, vuelvo a taparle acurrucándolo con un par de besos y, de nuevo en el bezo de la cama, girada observo la almohada y me pregunto si en ella se quedarán pegados para siempre mis sueños y sí habrá alguna manera de verlos, por esas de curiosear… Y ejke, según mis vagos recuerdos, un señor hace muchos años atrás me contaba que si juntásemos las almohadas del mundo se iban a ver más auroras boreales qué en el hemisferio Norte, ya que, aquel hombre me aseguraba que esa energía que sueltan los sueños no puede perderse, que se queda en la almohada.

Y no sé qué creer, pero seguramente si las uniéramos, y si así fuera que en ellas se quedan los sueños, pues que sin duda se iba hacer notar algún tipo de supongo cambio, aunque no sé si en el mundo, pero seguramente sí a algún por pequeño que fuera nivel colectivo. Pues igual, hasta y todo será posible que en esas de unir los sueños y, sin duda al intentar unirlos, pues eso, conseguiríamos entendernos mejor ¡Yo qué sé!

Y ejke es así, ando alejada de todo, además se nota esto de no teclear, pues las teclas me vienen grandes y, una y otra vez me atrapo los dedos en las escuetas rendijas del teclado. Es más, mis dedos apenas recuerdan donde está su orden y, ni el aire muevo. Aunque ahora que me doy cuenta, ya empiezan, aumentan la velocidad y no se equivocan tanto. Digo yo que será eso del entrenamiento; posiblemente como todo en esta vida.

¿Entrenamiento? ¡Qué estoy fina! Y ejke ¡Ay, la vida qué cosas tiene! Pues el otro día, no hace mucho, ya que, cómo mucho fue anteayer que le contaba a mi mandarina favorita que ni me siento aquí a darle a la tecla, y hoy, que mi león salió antes soltándome  una desorbitada boca mientras don soseras aún duerme, pensaba al despertarme en María ¡Cómo si no tuviera otra cosa en qué pensar! Y también, supongo que será inevitable, por mucho que me proponga olvidar, que en breve hará quince años que ella falta y, a veces, conociendo como era, sé que no se hubiera quedado a la zaga de echarme una soberana bronca por andar así, tipo sonámbula perdida o, asténica social, no sé que será más propio.

Pero, ejke me choca y, es curioso, como intento quitarme de la cabeza que ya son eso, demasiados años sin mi hermana y, la cosa, ejke, cuando me llamó por teléfono María, la madre de unos amigos, me hizo reír durante un buen rato y, con sus cosas caí en la cuenta que por lo que sea, si algo he de hacer es ser como siempre soy.

María ya es como ella misma dice muy mayor, y no ejke no lo sea, es simplemente que ya ha cumplido muchos años; cosa que no está nada mal si quiere seguir viva. Pero ella verá, qué es muy cabezota.

En aquel tiempo no ejke yo fuera un dechado de virtudes, más creo que nunca lo he sido, pero, es lo que había y, ahora, pues es lo que hay.

Ella siempre se estaba quejando con el mismo latiguillo, o muletilla. Ya creo que era su amuleto. Pero ejke, era tremendamente pesado escucharla una y otra vez exclamar aquellos “Ays” tan largos y lastimeros nada más que sus hijos, su marido, o quien fuera que se apareciese por su casa o cercanías. La cosa que daba igual a que hora fuera, a ella todo le molestaba y, tras sus escalofriantes “Ays”, soltaba su: “Me vais a enterrar”.

Ese año hizo un verano posiblemente tan tórrido como este, ya que si algo no tenemos es recuerdo térmico. Y ejke, cada año, al menos en mi tierra a los mayores les oigo la misma cantinela: “Nunca he conocido tanto calor y una sequia tan larga” Y encima, lo que más temo ejke en cualesquier momento yo misma comenzaré a decir lo mismo que ellos y, aunque me alivia el hecho con esto de internet ese poder  mirar las estadísticas para descubrir que siempre ha habido en el pasado algo similar o mucho peor, aunque no deja de partirme un poco el alma ese que va pasando el tiempo y, me da que no sé si tengo todo mi pescado vendido.

Según María, aquel verano fue algo menos tórrido que este, pero también con mucho calor y, se ve, que yo venía trastabillada, cansada y, aunque luego le penó haberse enfadado tanto conmigo pues en su intimidad aún se ríe como se rió aquel día nada más cerrar la ventana y, cómo si tuviera que soltar su muletilla por esas cosas que el tiempo pasa, que me ve diferente, como opaca, insistiendo si he vendido mi alegría para comprar agua pues,  me aseguró así, en frío para disimular lo que había dicho, que debía contarme la historieta de aquel verano antes de morirse, vamos, qué por poco le repito lo mismo que entonces.

Su hijo mayor es uno de mis mejores amigos y, ambos veníamos de trabajar de noche. Antes de entrar su hijo al portal y, mientras nos despedíamos, María ya estaba por la ventana suspirando quejicosa elevando su muletilla tipo sirena que avisa que están robando: “! Me vais a enterrar !” Se le escuchó alto y claro desde la ventana. Cansada como llegaba de trabajar, un calor trasnochado que ni el alba consiguió refrescar,  qué, pues que ni corta ni perezosa le solté un sonoro: “Joder María, ¿igual con estas calores te crees qué tenemos cuerpo pá enterrarte?”

La pena fue que desde ese día María nunca más pudo soltar tranquila su muletilla, aquel “Me vais a enterrar” eso que tan bien le servía para quejarse de diestro y siniestro, pues nada más la soltaba se escuchaba a coro al vecindario usarla en su contra. “!Sí María, para eso tenemos el cuerpo, para enterrarte!”

Así que sí María, de momento no sé en qué cantidad, pero sí, continuaremos berreando.

Imperio

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8 respuestas a QuésiberreoSí

  1. lilitoqui dijo:

    Quedo generalmente maravillada de la MARAVILLOSA( valga la redundancia) verborragia y el buen decir literario que tienen ustedes .Si bien el idioma español, al cual pertenezco, es riquísimo en expresiones , ustedes hacen un extraordinario , bello y verdadero uso del mismo.Dicho esto, paso a decirte que que muchas veces “sufrimos” ese…Estado”………. cabizbajos y sin deseos de nada, el calor intenso contriubuye y mucho, no sin antes agregar que las cosas que vemos y vivimos a menudo, hacen su aporte, sin ningun remordimiento!.No puedo negar que me ha causado mucha gracia, la parte de tu relato, donde dices que si vieras un billete en el suelo…serías la primera en encontrarlo!!! eso es seguro! jajjaajajaj paece ser que nadie pierde ni un mísero billete!!jajjaj, Mira querida, que yo ando..pues no se si cabizbaja, pero….. que se le parece se le parce…. el tema es que no puedo echarle la culpa al calor…….. posiblemente a la manga de ladrones compulsivos que nos gobiernan SIIIIIIIIIIIII !!!Esa frase ME VAN A ENTERRAR!, jjjajajaja aquí la usamos mucho!!! no podemos negar nuentra descendencia, al menos yo que por parte de madre mi abuelo era de allá!!, bueno querida, espero que tus manitas vuelen en ese teclado y de lo contrario que al menos encuentres no uno sino vario billetes. muaaaaaak de besossssss

  2. Jaimita dijo:

    Que te crees tu eso de ser la primera en encontrar el billete!!!!Pero si hoy en día vamos tod@s mirando pa er suelo “por si las moscas”!!!
    Psst mi niña,yo creo que las calores nos invita a la vagancia total.Yo estos días atrás he andado tira por los suelos pa sentirme algo más fresquita porque no había quien aguantara,ni cinco minutos,sentada en el sofá.
    ¿Salir a la calle?¿Con el calor?Enga yaaaaaaaaaaaaaa……Pero si nos lo jugábamos a cara y cruz a quien le tocaba ir a por el pan!!!!
    Quizá por eso estoy tan contenta de que hayan bajado un poquito las temperaturas y se note el fresco a primera hora de la mañana,pero más contenta estoy de que por fin sea septiembre y se acerque mi tan querido Otoño.
    ε(●̮̮̃•̃)з Besos

  3. Aire dijo:

    Hola, ola de mar..
    Si antes, cuándo estábamos un poco mejor , menos quemados por la realidad político social, ya teníamos achaques an´imicos, ahora parece que se acentúan, pues cuando miramos hacia fuera de nosotros, por distraernos o buscar un motivo para estar mejor, nos cuesta más encontrarlo.
    Pero luego, como dices, al final uno es como es y a quién le gusta sonreir y reír con cualquier tontería puede seguir haciéndolo, ( yo a veces pienso que soy una insensata por hacerlo, pero luego veo que me sienta bien, así que…).
    Es difícil mantener despierta es parte mejor de nosotros, lo que más queremos o queríamos cuando estamos así, pero entonces quizá debemos intentar parar un poco, parar de estar deprimidos, parar de estar enfadados, pensar y esforzarnos. Pero mira que cuesta, eh? Pero tampoco vamos a dejarnos convertirnos en viejas gruñonas.
    Un beso y ánimo Shi, todo pasa
    Aire

  4. mirta dijo:

    No es solo el calor…es todo la realidad que estamos viviendo..en el país..
    lo que hace que a veces no tengamos nada. de nada ni de nadie…y nos escondemos de nostros
    mismos…entonces es cuando me digo.saca una sonrisa,,,y vive..disfruta de lo que tienes
    que llegarán tiempos mejores..quizas es un utopía.pero me mantiene….
    miles de besitos….y más…
    por llegar tarde a la entrada….
    es que me identifico con tu escrito…..cuando dices, ando cabizbaja!!!!

  5. Ana azul dijo:

    Yo estoy convencida de que todo lo que nos está pasando es una manera de que valoremos lo que de verdad importa y de quitar muchas gilipolleces, pero el problema es que lo pagan los de siempre. Quemados por desgracia estamos casi todos. Pero el optimista siempre lo será pase lo que pase. Besitos
    Ana

  6. elssamolina dijo:

    Me encanta entrar de nuevo aquí, a tu espacio. Y comprobar que sigues regalando entre letras y letras…esa parte de realidad que nos hace analizar, reflexionar, pero que nos deja una sonrisa de esperanza, de lucha. Muchos besos preciosa. Elssa Ana

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