PercepciónBerreada

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  Qué el mundo está repleto de curiosidades no es nuevo, pero hay que ver la de cosillas que se nos escapan, incluso creemos que son cosa de magia cuando es tan simple la explicación que desilusiona.

  Y sé que todos lanzamos energía, que somos energía, circuitos que funcionan por impulsos eléctricos a los cuales llamamos vida, y mientras la tenemos, hacemos eso: vivir, y complicarnos, no me cabe duda que complicarnos es lo que mejor hacemos.

  Cuando nos casamos Don soseras y la moi, al volver de la luna de miel cambió mi vida con algo tan simple como una escarpia, enorme, pero escarpia. En casa, jugando con toda la ropa que habíamos traído, haciendo montones y jugando con ella simulando ser un forzudo de esos que practican halterofilia, una escarpia en la pared que dejamos por si tardaban en ponernos el nuevo sistema de calefacción, con ella, con esa escarpia dejada para colgar un radiador,   me la clavé en la espalda desplazándome una vertebra lumbar, lo cual confundieron con una hernia discal y de ahí, perder quien era y, un cúmulo, de digamos mala suerte, todo fue en hilera.

  Es curioso, un error humano, con otros de esos que marca el miedo, el: no sé si llamarle egoísmo y, ese esconder por motivos a saber si profesionales o en qué sentido, los médicos qué no han pagado legalmente a mi me fastidiaron, pero, son eso, todo errores pues también humanos, y así, con todo aquel regalo pues quedé olvidada de mi misma.

  Dos días antes del accidente, ilusionadísimos por ver las fotos de la boda, pensando ver, pues eso, todo ese día que pasa en cámara lenta ante nuestros ojos, pero en la realidad sucede a toda pastilla. La fotógrafo nos advirtió: “Varias de las fotos, pero sobre todo una, es como si estuviera maldita, tened cuidado, me tomé la libertad de enviarla a expertos esotéricos (qué ni idea que era), y esa foto, tiene un gran maleficio”

  Asustados por todo el bombo que nos indujo la fotógrafa, con el accidente, pensamos que, ese influjo en las fotografías, pues había sido en Segovia, ya que, bajo el Acueducto haciéndonos fotos, una mujer vendía manteles y varias fruslerías hechas de ganchillo. Una que, tras tantas noches de guardias, mientras no había nada que hacer y para no dormirme me entretenía con ese tipo de labores, me negué en redondo a comprar uno. Y en qué hora, pues en el plan que andábamos, recién casados, luna de miel, pues no la hicimos ni caso a la buena señora y, ella nos persiguió, incluso tuvimos que salir corriendo para librarnos de ella, y en la huida, me maldijo a mí, menos mal qué solo a mí: “Cuando vuelvas a tu casa te operarán”  añadió más cosas, pero Don soseras, con eso de qué no recuerdo,  las cambia y, un día añade unas y, otros, pues otras.

 Ante tal sentencia, nos reímos, fue un juego qué supuestamente pagué caro. Incluso cuando pasados los años decidí volver a Segovia, al entrar temblaba, me costó un buen rato perder los nervios y darme cuenta qué las maldiciones no existen, aunque a aquella, bien pudiera darle todo el mérito.

  Me tiré años mirando las fotos, sobre todo una que está sobre nuestra cama, aún la miro y reconozco que, hasta que nos aburrimos, estuvimos haciéndole fotos y, si que era cierto que se dibujaban diferentes imágenes. Perseguí el motivo esotéricamente pero no me llenaba, buscaba ciencia. Lo divertido era que a todas se les podía poner nombre, pues unos meses antes de morir mi hermana, apareció en ella, y cada vez que muere alguien cercano, también aparece meses antes, así como, operaciones y cosillas de esas de salud. Por supuesto durante mucho tiempo aparecía yo misma y no solamente en el centro con Don soseras.

  En su día y durante muchos años, pensé que era magia da igual el color, pues creo que en sí no tiene. Da igual negra que blanca, pues de tener poder, ambas al manipular la realidad y, si fuera así, con ese supuesto poder que, de existir, sería algo así como el logro de la alquimia para cambiar el destino, dando por mucho que las intenciones de la magia blanca sean buenas ante todo lo que mute y,  ser eso, para mí, de existir, todo sería simple, sin color, pues toda, de tener validez y ser cierta, es mala, pues otorgaría bien o mal solo a quien va destinada, y el resto qué, ¿a luchar solos sin ayuda? Y no, coño, que para eso ya tenemos a los políticos, qué con leyes y todo su juego supuestamente democrático, favorecen a quienes les apoyan con eso que tanto les gusta: dinero, la única magia que muta el mundo humano. Qué lástima.

  Todo ese gran misterio con las fotografías y, qué tras la operación apareció eso que, en círculos esotéricos, denominan un don pero creo que es un tú muy hijo de puta. Aunque en realidad pues tienen nombre: Sinestesia, un trastorno que lleva literalmente a que se crucen cables y lo que en “normales” es audición, en “afectados” a veces es visión, y así, un cúmulo de confusiones sensoriales, qué además como no saben como funciona, también en ciencia, todo eso que no se entiende por no tener una explicación real, pues lo engloban en ese nuevo descubrimiento: Sinestesia, e incluyen en ella todo eso que el cerebro puede hacer pero aún queda lejana su explicación. Y con ello ¡A hacer forros la pelota! Qué, no hay dinero para estudios, sí para bienestares políticos, para qué el rey nos pida perdón tras, supuestas, invitadas juergas, pero para el común de los mortales y nuestro bienestar, pues no.

  Así que busqué y busqué para darle una explicación científica a esas fotografías, según la fotógrafo, malditas. Y por supuesto que lo he encontrado, complejo de explicar para mí; inexperta en esos lares de la fotografía y con ello, explicar claro el motivo por el que esas caras aparecen y cambian, pero, la foto se tomó con un cristal ahumado, lo cual, lleva a que le de cierto movimiento a la estática imagen al menos en la percepción visual.

 Todo el motivo de qué esas fotos aparentemente muestren un más allá es tan simple que casi desencanta. Se llama inversión perceptual, es decir, nuestro cerebro ve contornos y los añade como si hubiera otra imagen dentro de la que se muestra.

  Encontré una página, que creo que explica muy sencillo: http://www.ilusionario.es/PERCEPCION/inver_percep.htm

 Me costó años, y qué hay trastornos visuales, y técnicas de medir inteligencia y cosas similares, pero ninguna lograba explicar que le sucede a esas fotografías supuestamente Malditas. Así que, al no ser experta en fotografía, ni en medicina, ni en ciencia, pues encontrar la respuesta no ha sido algo sencillo.

  Por supuesto que no deja de ser un misterio o un capricho de la vida, o del destino, o casualidades, ese como hay cientos de contornos que si se perfilan, efectivamente, pues se puede decir que sí, son caras, pero no deja de ser un juego, un error de nuestro cerebro el apreciarlo así.

Imperio

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3 respuestas a PercepciónBerreada

  1. Alejandro S. Blázquez y su exceso de autoestima. dijo:
  2. Jaimita dijo:

    Uff sobre este tema hay cientos de opiniones.Si enseñas una foto en la cual se dice ver “un objeto o figura extraña”,verás la de versiones diferentes con las que te puedes encontrar.
    Siempre habrá una batalla entre la realidad y lo esotérico.
    Besotes mi niña.
    Muah.

  3. Ana Azul dijo:

    Yo EN ESTAS COSAS CREO A VECES. DIGO A VECES, PORQUE SIEMPRE HAY CHARLATANES Y A ESOS LOS HUELO A DISTANCIA, PERO SI QUE CREO QUE HAY PERSONAS CON UNA “PERCEPCIÓN” ESPECIAL. POR SI ACASO, YO NO SUELO JUGAR CON ESTOS TEMAS.
    BESOS
    ANA

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