AyBerreo

.

 Ya me veía organizando casi comunas: asociaciones contra el hambre, la pobreza energética, yo que sé, organizando para ser escuchados, para que se cumplan todos los derechos y deberes de cualesquier ciudadano. Ya andaba mirando la gran economía para llevarla a lo más simple y que responda, que regrese el bienestar al mundo donde vivo. Pero no se puede, sé que no, inmersos en el mundo que estamos, la comuna a la que debo salvaguardar es la que está tras la puerta de mi casa, es decir: mi familia, mi situación, amigos y, al resto, pues casi que les den por donde algunos pepinos amargan.

 Qué tristeza más grande, no sé como lo haré, igual con quitarme las gafas dejaré de ver, buscaré sentir a las mariposas, esas de lindos vuelos que usan lindas alas que a todos los humanos nos provocan maravillas, solo vemos la belleza, pero en realidad tienen veneno en ellas para defenderse de sus enemigos y, otras, simplemente imitan el color del veneno para lo mismo, para defenderse y, esto, no lo tenemos en cuenta, les otorgamos belleza y punto pelota.

 Pero ejke no puedo, me duele ver lo que estoy viendo. Así que habrá que echar mano del pasotismo, del positivismo personal y a ver la vida de color de rosa, a subsistir con lo que llegue, a vivir entre el ande yo caliente ríase la gente, ayudando y estando solo para quien quiero, no preocuparme por más. Ejke descubro, sobre todo, que el orgullo y la desidia, el despecho con que tratamos, casi me provocan un contrabando de besos que mejor los guardo, pues aprendí, que en la sociedad en la que estamos, solo somos para los buenos momentos, por lo tanto, es cosa de guardarse el empeño para los malos y, cuando me pasen a mí y a todo quien me devuelve esa parte que entrego.

Qué lástima. Este mundo nuestro está tan sordo que bebe con las orejas mientras habla lágrimas sonoras que tocan el culo de la realidad, pero mientras esta está sentada en el excusado.

Qué tristeza, qué rabia, qué desconcierto, qué desolación. Así que mañana al futbol, de fiesta, a criticar a los vecinos, a poner mil zancadillas y a hablar mal de todo dios, qué la crisis promete lo que promete, y no hay más cera que la que arde. Qué, ¿acaso me equivoco?

Aun así no me pienso rendir, tiene que haber alguna forma de volver a comunicarnos, de ser uno.

Imperio

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a AyBerreo

  1. Ana Azul dijo:

    Cada uno podemos ayudar según nuestras circunstancias. Un granito de arena no parece nada pero puede hacer mucho. Si todos ponemos de nuestra parte quizás consigamos algo, digo yo. Besos
    Ana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s