EspecialidadBerreos

  Cuando crecemos hay muchas cosas que olvidamos, aunque igual nunca las hemos tenido de pleno y cuando las imaginamos o, quien haya tenido esa suerte y puedan asegurar un: tuvimos, tuvimos en ese tiempo de niños. Pero cuando niños, al soñar con crecer pensamos y nos plantemos que ser mayor es otra cosa, y así pasa, al ser mayores creemos que eso ya no va con nosotros y, lo eliminamos seguramente por creer que son cosas de niños, nunca lo tengo claro, o sí, creo que pensamos que hay cosas que ya no pueden estar con nosotros.

  Cuando somos pequeños, cualquier cachorro de cualesquier especie animal depredador, aprende jugando. Esos juegos le harán aprender a cazar, a sobrevivir, pero al crecer, olvidamos que los humanos, también depredadores, no debemos dejar de jugar, al contrario, jugar marca la diferencia, una gran diferencia, pero claro, en ese jugar se pueden eliminar unas fronteras que en la vida diaria olvidamos y, ni nos planteamos que no pueden traspasarse.

  Ya que hemos de aprender esa norma de: cada humano es un mundo, y hemos de dejar ese espacio vital a cada uno sin invadirlo. Ya que jugando, nos olvidamos, dejamos en general de tener en cuenta todo ese tema de los espacios vitales tan necesarios .Pues. Que yo cree un juego no implica que han de jugar con mis normas, el juego debe crecer aportando detalles cada uno, y si esto sucede, queda ese espacio salvado. Cosa que como cuando jugamos siendo niños, es juego a lo que yo quiero o no juego, así pasa, nos peleamos. Pero los niños con dos golpes y un perdón lo superan, de adultos no.

  Claro que para esto, hay que tener unos principios humanos básicos muy claros, y esto de los principios humanos están tan enrevesados con ideas que hemos visto, nos han enseñado y nunca las hemos pensado de manera separada, que claro, donde entra ese que nos duele, a ver como sacamos claridad para actuar y que quede delimitada nuestra posición para que la respeten; ante todo sin que lleve a juicios absurdos, pero que dañan y separan, cuando no, nos llevan a un lado oscuro nada oportuno, pero que sucede.

   Es curioso como los temas esos para pensar, esos que aparecen en la vida y se van encadenando, pues hoy un coruñés encantador, un hombre, bueno, un muchachete con muy buena base dada su juventud, qué es mejor en directo que, lo siento, escribiendo; pues si trasmitiera todo lo que trasmite en directo, lo siento Cervantes, el quijote tendrías que mejorarlo.

  Como siempre no sé poner el enlace, y es muy interesante lo que cuenta, incluso aunque diga que le quedó cutre, lo que dice da para pensar y mucho. Ejke hoy hablaba en su blog de que no entiende, entre otra tema que esta relacionado, también el de los juegos, esos que dejamos de jugar al crecer, y ayer, precisamente hablaba con una amiga sobre eso, el juego, o los juegos que olvidamos, y de como ha cambiado su vida por mi culpa ahora que entiende ese establecer juegos similares a los de niños entre adultos, y sí, ha cambiado su vida, pero tiene más miedos que nunca.

  Fue hace nada, ayer acabé en el quinto pino, en tierras burgalesas, qué acabé allí por esas casualidades que dices: pues vamos allí que estamos cerca, pues eso, acabé comiendo en ese pueblo con un grupo de amigos, pero por fono me llamó una amiga autorizándome a que hablara de algo que la tiene muy asustada, aunque no es malo, está relacionado con aprender a jugar para cambiar tu vida con ese juego único que nos hace sentirnos plenos al compartir, pero creo que esa integridad de cada uno, pues debe quedar  salvada, pues cotorreo mucho, pero hay cosas que ni con miles de palabras se pueden exponer y quedar claras, y más cuando hay tantas ideas equivocadas, o mejor dicho, fáciles de llevar a malos entendidos. Por esto mismo me lo pensaré, cambiaré el berrido que me pidió.

  Ella me ha pedido que, aunque no publique su historia personal en esas de hacerla mía, pues que cuente que el sexo equivoca al humano adulto, qué buscamos demasiadas veces con él lo que nos falta en esa relación que nos hace sentirnos bien y plenos, que debemos aprender a separar seducción con compartir, incluso que debemos entender que es entrega, pero tengo que pensar como contar su historia sin que quede tachada como de que llevó un camino equivocado. Es una mujer extraordinaria y los prejuicios matan.

  Quizás porqué tenía el berreo en mi cabeza, pensando si debía publicarlo o no, al final lo he destruido, pero, en esas ganas de investigar probé y el resultado fue el de siempre, terrible, pues hay cosas que con gente adulta, jugar lo entienden mal, así que mejor dejarlo para una misma y quien lo entiende, o qué por costumbre, ni lo piensan, juegan sin más, sin qué les haga falta entender que jugar es muy sano. Aunque esta es otra para un berreo, pero para otro día.

   Me divertí muchísimo comiendo, es curioso como dejamos de ser niños y acogemos la fase niño pataletas. La hija de unos amigos ya tiene 13 años, le conté la historia qué contaba a mi hija cuando no quería comer; cosa que pasaba pocas veces de niña, salvo la temporada que le dio por no comer absolutamente nada, pero lo que es ahora, si juego con ella, no sirve, pues si doy vida a lo que come, es automático, deja de comer sin más. Quizás que mi hija ya es otra de tantos adultos aburridos, pero bueno, sé que juega con su edad, con lo que el juego permite en sus cosas y a su edad. A veces, sobra con jugar, y hemos de contar que edad tenemos, qué esa es otra, que además, por desgracia se ha de tener en cuenta.

  Con la niña, que con esas de que hay que estar muy delgada no come, pero arriesgue, creo que aún le puede quedar mucho de bebé; ese bebé que cuando el filete habla, se lo come. Y así fue, cuidé detalles para no pasarme, y comió según su madre lo que nunca.

  Ejke solo es echarle imaginación, tiene 13 años y ya no sirve que el filete quiera hacerse mayor con ella, no, o que sea parte de un animal que luchó por ser humano, no, el filete simplemente fue un muchachete buenorro buscando a la dama de sus sueños.

 Ejke ella es una adolescente quieras que no, así que, mientras el brillante armadura Sir filete, ligaba con lady patata frita y lady lechuga, esta acercaba piropos al atún de la ensalada y a míster esparrago, eligió, supuestamente, pues la que eligió fue doña patata frita, pero el filete quedó convencido que él fue el culpable de convertir en señora, quedando ella, la patata, convertida en doña patata frita, así, él quedó convertido en don filete, pero también quedó para toda su vida muy amigo con lady lechuga. Con esta historia, lo cierto que sin darse cuenta se comió todo, igual solo fue porque la niña intentaba entender el tenebroso entramado que iba contando a la vez entre otras historias a cada uno de los adultos en la mesa, mientras la niña se llenaba la boca y masticaba. Quién sabe.

  Además no solo se comió todo, quiso seguir jugando, conmigo no hubo problema, no hay límite de juegos, pero con los demás adultos, sí, les agotaba, y es sencillo, crecemos y no sabemos jugar.

  Cuando jugué con don soseras no hubo problema, acostumbrado le daba igual que le hablase la comida como que no, es más, ni se da cuenta ni aprende a jugar, para qué, si ya juego yo de sobra y con eso tiene entretenimiento sin alterar su nutrida neurona, pero con el resto de adultos, si lo que iban a llevarse a la boca tenía una historia, lo dejaban, no podían comerlo.

   Me di cuenta que al crecer nos llenamos de perjuicios, y prejuicios, nos olvidamos que somos un depredador con toques de cordero herbívoro que consiguen ese que nos sumerjamos en ese aburrido mundo de adultos, donde la solución pasa por esquivar, abordar de mala manera o, tumbarnos y solo levantarnos para cumplir unas obligaciones muy sociales.

  Y lo que es peor, nos lleva a opinar con saña en la diferencia que existen en las edades del hombre, donde si algo no puede faltar es el juego, no ese juego ludópata, sino ese juego lúdico que nos acerca y nos lleva a compartir y hacer en nuestra vida un mundo aparte.

  Aunque comprendo, que al jugar, como lo que sucede ejke entregamos quienes somos, y claro, ese miedo a que nos fallen, a que no se nos devuelva lo que entregamos, o que crean que hay otros motivos que están anexionados por todas esas necesidades muy humanas todas, en vez de ver una entrega que es simple, pues es gratis, es normal que evitemos cualquier juego, no creemos más heridas en esas que ya tenemos al entregarnos a otros.

  Si algo tengo claro ejke el juego nos salva, acerca y une, pero claro, a cierta edad confundimos placer con entrega, y  lo terrible ejke lo unimos en una espiral nada aconsejable, y esta va en esas cosas personales que no superamos y, si juegan y nos entregan, como somos tan vagos y tan temerosos de reconocer que nos falta, nos agarramos a un clavo ardiendo si eso que nos entregan en un juego, son esos sueños por los que no movemos ni una pestaña; no nos desgatemos, somos mucho, los mejores, y lo sentimos así, cuando nos lo muestran otros, y si es con juegos, mejor, ya que de paso nos entretienen.

  Continuar jugando, no consigue evadirnos de la realidad, al revés, creo que el juego nos salva y empuja a no solo sobrevivir en ella, sino a pisar con más fuerza, incluso a aceptarla y si se puede, cambiarla.

  Aunque sé que de adultos continuamos como niños, pero pataletas, se juega en esas de a lo que yo quiero o no juego y te arreo una, qué con pedir perdón, pues resulta que ahora soy mayor y esto, pues ya no vale. Qué lástima, pues ahora, que soy adulta, es cuando puedo jugar y dejar que el juego crezca, ya que, ahora que soy adulta, sé como hacer para que el juego una y traiga ese compartir. Pero sucede tan pocas veces ese entiendan qué jugando sucede todo esto… Ay, qué lástima.

Imperio

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a EspecialidadBerreos

  1. puck dijo:

    El juego a mi me resulta como un impulso, en un momento determinado tengo ganas de jugar, aunque igual luego me dura poco. Me parece un impulso como otros, en otro momento resulta que por lo que sea estoy enfadada, o contenta, o apasionada con algo. Supongo que tiene que apetecer, me gustaría saber el motivo por el que nos va apeteciendo menos. Será eso de los perjuicios o prejuicios, creo que más por lo primero.
    Besos reina.

  2. Si que da tema de conversacion el juego!!!! En un documental hace poco sobre el juego animal me parecio muy curioso el caso de los osos polares. Resulta que los machos andan separados, como que no se estila entre ellos llevarse muy bien, pero sin embargo la mayor parte de las veces que dos machos adultos se encuentran a pesar de ser solitarios, empiezan a jugar….sisi….juego de lucha dos osos polares. El mas fuerte normalmente ademas es el que se hace el debil. Se dan casos en que uno no quiere jugar y echa al otro….pero me quedé anonadado porque la mayor parte de las veces se ponen a jugar sin mas xD El juego sin sociedad???para evitar la soledad??? te hace hacerte preguntas, valga la redundancia.

    Yo es que trabajo jugando con niños, y me encanta su óptica de las cosas…no son tan diferentes a los adultos, solo que aun no tienen su naturaleza tan inhibida. Son buenos, racionales, empáticos, sádicos, malos, incoherentes, irracionales….un cúmulo de contradicciones y ademas depende, como en los mayores del individuo. Me fascina jugar con ellos porque me hace ver de cerca nuestra naturaleza. Y además el juego…creo que lo definiria como el simple placer por ser feliz….es algo como meterse dentro de uno mismo, destapar tu personalidad y competir, ayudar, lograr un objetivo etc…el juego es como reirse por dentro. Es complejo, me cuesta darle definiciones….también es un método de aprendizaje eficaz sino el más eficaz.

    No se, para mi creo que tiene mucho peso, a veces me da la impresion de que mi relacion mental con el mundo que me rodea es un juego que me divierte la mayor parte del tiempo. Reconozco que hay unas normas….morales sobretodo. Mi conciencia es poderosa, y jugando o compitiendo no podria pisar a nadie porque automaticamente me salta el chip y me duele. Quizas haya gente mala, o delincuentes que en el fondo estén jugando…pero la moral no controle el juego. Prometo pensar en lo de los juegos….es un tema muy abierto aun en mi cabeza.

    Un saludo!

  3. elssamolina dijo:

    Si quieres descubrir la magia de la vida, debes tratar de encontrar jugando la belleza de otros mundos ,que están dentro de este y que nos muestran el valor de una sonrisa. Sonreír,jugar,divertirnos es un ingrediente mas que se debe añadir al día a día de la vida;así seremos personas mas completas…yo creo que debería existir en los”coles” una asignatura llamada”aprender a vivir sin descartar al niño,a que llevamos dentro”.Besos guapa.Elssa Ana

  4. Ana Azul dijo:

    Está nevando en Madrid y no paraaaaaa. Vaya comeinzo de primavera (Ya sé que ésto no tiene nada que ver con tu entrada pero me apetecía ponerlo)
    Besitos
    Ana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s