Bagatelasberreadas

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 Cuando era peque, según me contó un amigo de mi abuelo, muy convencida le aseguraba a mi abuelo que en nuestras manos estaba todo el misterio de nuestra vida. A él le divertía mucho, y no por quiromancia que ni idea, sino que le aseguraba que en nuestras manos aparecen iniciales de los nombres de la gente que conoceremos a lo largo de nuestra vida.

  Si que es cierto que si miramos nuestras manos, con todas esas líneas que tenemos, y otras que van a apareciendo con el pasar del tiempo, si usamos la imaginación podemos ver letras, esas iniciales que de niña aseguraba que eran todos esos quienes entrarían de una forma u otra en nuestra vida.

  Si que sin recordar todo esto que supuestamente hacía de niña, ha sido un juego que me ha encantado, pues es muy divertido buscar iniciales, las apuntas y siempre aparece alguien que coincide, y qué también es curioso que cuando estos desaparecen de nuestra vida, dejas de verlas. Supongo que será cosa de la imaginación, pero es muy divertido conseguir esas iniciales a base de mucho mirar y qué luego coincidan. No deja de ser un tiempo perdido, pero que, si es compartido, si algo aparecen, son carcajadas.

 Hace mucho tiempo que ya no juego a estas cosas, pues también es cierto que a mucha gente no le interesa perder tiempo en mirarse las manos y comprobar cosas las que aseguran que son tonterías. Aunque hay otras, que si le echas imaginación también pueden llevar a correr enormes aventuras.

 Un amigo hace un tiempo estaba muy deprimido, por el trabajo de sus padres ha viajado mucho y vivido en muchos lugares del mundo, también habla innumerables idiomas. En su trabajo y, en un principio, también viajaba mucho por placer, y un tiempo, me aseguró que le daba igual viajar, que tenía la sensación de no pertenecer a ningún lado, qué todos los lugares le parecían el mismo, pero qué cuando le pregunté por como sacudían las alfombras, fue como un nuevo comienzo, pues ya no se quedaba en el hotel por las tardes una vez acabadas sus tareas, sino que, además, madrugaba para darse una vuelta antes de empezarlas, así miraba para contarme como sacudían en las ventanas.

 Según él le di un motivo para darse cuenta de todo lo que invade y sucede en un país, de los aromas, de la gente, y todos esos problemas con los que te sientes impotente pero muy afortunado por lo que uno posee, que no es otra de todo eso que perdemos noción cuando no ves el mundo que te rodea.

 Hace muy poco estaba de viaje cuando la última tormenta solar, en el país que estaba, tuvieron problemas de comunicación, pues afectó al magnetismo o cosas de esas. El caso que al volver me trajo una cajita. Le noté tan deprimido y cansado. Me aseguraba que un día se iba quedar en cualesquier lugar y no volver jamás, que nada le ata a su casa, que no tiene casa, así que no me quedó otra que inventarme una historia.

  La cajita me encantó, aunque lo cierto que me daba igual, no me gusta que me regalen, el mejor regalo es un amigo y cuesta tela envolverlo, pero como a él le hace ilusión, así que, en ese momento no pude abrirla, le aseguraba que me decía: “Ada saya”  “Toi Kong” “Do not touch me” “I open” “buksan ko” es decir: no me abras y no me toques en un supuesto tagalo, vietnamita e inglés (ejke es lo único que creo me sé en otro idioma, seguramente mal dicho, pero lo usé, las circunstancias mandaban)

 Naturalmente la caja se fue haciendo muy lista y acabó hablando en castellano, ejke no sé otra cosa, pero a él le despertó una carcajada tras otra, además él habla esos idiomas, no es fácil sorprender a quien los conoce, pues no puedes inventar nada, así que, pensaba que ahí había acabado todo, aunque por lo menos conseguí hacerle reír a carcajadas.

 También, no me quedó otra, me inventé todo un cuento con la caja, qué si tenían problemas con un enfermo y él se guardó la caja para sacarle información, eso dijo, y, nada, pensé que con hacerle sonreír pues era suficiente. Pero no acabó así la cosa, como tenía días de vacaciones se fue al mismo lugar donde compró la caja, ha investigado y esa familia tienen un familiar enfermo. Me contó por teléfono toda una aventura, incluso su voz brillaba como nunca.

  Él me acusa de que por mi culpa pertenece a un sinfín de ONG, incluso le animo a que participe activamente, él puede hacerlo. Pero  a veces me asusto de cómo coinciden los cuentos con la realidad, pero tal y como está el mundo, supongo que no será nada extraño.

Imperio

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3 respuestas a Bagatelasberreadas

  1. elssamolina dijo:

    Los sueños a base de soñarlos y repetirlos en nuestra mente;a veces toman forma y se mezclan con la realidad dibujando sonrisas en nuestros rostros.Bonita tu entrada.Besos.Elssa Ana

  2. puck dijo:

    No hay nada como sembrar una ilusión. Me ha gustado leelo.
    Besis reina.

  3. Ana Azul dijo:

    Pues le has dado a ese amigo un motivo para vivir, mas bien para saber vivir, ver la esencia de la gente y las cosas. Hiciste un buen trabajo.
    En cuanto a la cajita, oye, a ver si me dices donde puedo conseguir una que me hable en varios idiomas-. Besitos
    Ana

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