Enhebrandoberridos

 Estoy no sé ni como, pero lo cierto ejke no puedo evitarlo. Ejke por más que quiera siempre hay algo que me choca, me interesa, me arrastra a entender el motivo, o simplemente a disfrutar de ese cómo actuamos, pues observó que pocas veces buscamos entender ese por qué lo hacemos, pues en esas cosas del ser, por mucho que hagamos por rectificar,  demasiadas veces es eso, no tienen remedio, cuando además no está en que tengan remedio, y para más inri, es aquí donde se despierta lo que más me gusta. Quizás por qué descubro que no está en cambiar si no en poder ser, o decidir ser, a pesar de todo lo que tengamos en contra.

  Ejke creo que debemos aceptar ese como es cada uno sin importarnos demasiado las razones que nos llevaron a ser así, claro que, si se entienden se lleva mejor, pues he de reconocer que a muchos adultos, de ser niños, a más de uno si lo fueran, les arreábamos un languarizazo, pero como no lo son y llevan la etiqueta de adultos por algo relacionado con la talla y la edad, te lo aguantas e intentas comprender, entender sus motivos.

  Además, si lo pienso, todo va clasificado en la sociedad por edades, los medicamentos son un gran ejemplo. La ropa, otro, y así, miles de otras cosas nos dividen y nos hacen entrar en un embudo donde queda lejano todo lo que realmente nos ata y esclaviza.

  Lo más duro de mi vida, así pensando, ejke no sé si esto de importarme todo lo que se mueve va dejar de pasarme alguna vez, igual, ejke no soy muy adulta, ya que mucha gente asegura que cuando eres adulto, un adulto completo, deja de importarte todo lo de tú alrededor y, cuando ya vas solo a la tuya, entonces eres un adulto, que si existiera diplomatura, pues ya fueras eso, un adulto diplomado.

  Cosa que, ese concepto de adulto, siempre me ha parecido que es como convertirse en un ser egocéntrico donde todo gira a tu alrededor. Pero esto debe ser adulto, que todo gire sin que te importe demasiado otra cosa que uno mismo.

  Ejke una vez, en una charla, una señora del grupo aseguraba que los adultos somos niños con responsabilidades que sí se cumplen son por cosas sociales, asombrando y dejando callada a la ponente, continuó diciendo, que al buscar ser felices, antes en nuestro crecer habremos cometido muchos errores, sobre todo uno que se puede considerar el gran error, y este es el que realmente nos aleja de encontrar lo que tanto buscamos: Ser felices.

  Ella, en vez de explicar el gran error, primero preguntó algo que me chocó muchísimo. A todas las que estábamos allí sentadas nos preguntó dos cosas: -¿Has crecido entre gente a la qué has complacido? ¿Se sienten orgullosos de lo bien qué te has comportado siempre?

 La mayoría aseguraron que jamás han dado que hablar y que habían llevado una vida muy correcta, que siempre hicieron todo aquello que les indicaron y qué hoy, saben que por lo bien que lo han hecho, que todos están muy contentos con ellas.

  No fui la mayoría y me dijo que me callase qué lo que me pasó no tenía que ver, pero que escuchase, y al resto, les preguntó si entendían el motivo de que a esos que supuestamente deben complacer estuvieran orgullosos. Ninguna lo supo, salvo por qué obedecieron siempre, pero todas se quejaban de sus hijos, que no las obedecían, que hoy los chicos son la protesta viviente. Y la señora sonrió.

  Cuando les preguntó si se sentían apoyadas cuando decidían actuar sin que hubieran intervenido en sus decisiones sus mayores, ante todo en esas pautas que ellos aseguraban como único camino a seguir, vamos, si alguna había hecho algo fuera de lo que les indicaban. Todas aseguraron que no: Estudiaron, trabajaron, se vistieron, se peinaron, se echaron novio y se casaron, llevaban su casa, criaron a sus hijos con lo que les enseñaron y qué estaban seguras de que todo lo hacían muy bien. Pero cuando les preguntó si se sentían bien con ellas mismas, ninguna aseguró sentirse así.

 La mayoría no tenían ni idea de quienes eran, eran pues eso: soy una persona, aseguraban dudosas, y se reafirmaban en ser una persona correcta, sin tacha.

 Esta señora de manera muy hábil les fue preguntando si ahora se peinaban a su gusto, si vestían con lo que les gustaba, si estaban dispuestas a vestir como les gustaba sin miedo a hacer el ridículo. Todas aseguraron que no.

 Al preguntarles qué era lo que les detenía, la respuesta fue simple: No sé que me gusta, todo lo he hecho para complacer a quienes tengo alrededor. Todo, incluso mis respuestas ante un conflicto son para calmar, no digo lo que yo opino y siento, hasta mis actuaciones siempre han sido las que esperaban de mí. Más o menos todas dijeron cosas similares.

 Ante esto, lo siguiente fue simple. ¿Qué harías si fueras tú sin contar con lo que te han enseñado?

 Aquí empezó lo divertido, miles de respuestas contundentes, de lo más arriesgadas y todas acompañadas con un pero, ese pero que las retornaba a estar como estaban, a lo que realmente son, sin darse cuenta que el ser como uno impera, a parte, que también ese ser nos hace vivir presos…

 Desde: No rezar en la iglesia ni ir porque toca, pero me enseñaron que se debe hacer, aunque muchas veces no voy y si voy no rezo, gasto el tiempo porqué es obligación estar allí, pero en realidad, no hago lo que se esperan, ven que estoy, es lo único que les interesa . Otra: Peinarme diferente, sin mirar si me queda bien, aunque luego llore, pero no puedo, si me corto el pelo mi madre aunque ya murió sé que se enfadará, ella decía que a una mujer se le reconoce por su peinado, pero si ella viera como me peino ahora… Otra, aseguró: Ponerme una minifalda, pero mis piernas ya no me lo permiten, aunque en casa me la pongo y mi marido y mis hijos me animan a que salga a la calle con ella, pero, ¿qué pensarían de mí mis padres y mis hermanos? Así que lo dejo para mí casa, donde hago lo que quiero sin que me juzguen.

 La respuesta que más me gustó: Ser capaz de decirle a mi madre que jamás me comporté en la cama como ella me obligo a prometer y hacer, qué hice y hago lo que me da la gana, así pasa cuando me mira que me siento una furcia. También le diría que no hago las cosas de casa como ella me enseñó, que lo veo inútil. Qué no me meto en la vida de mis hijos como ella se mete, puesto que creo que ellos han de correr sus propios riesgos. Qué no hago nada, fuera de cara a la galería de lo que mis padres me dijeron que debía hacer, y un día descansaría si consiguiese decírselo, pero no puedo, puesto qué pensarán entonces de mí, seguro que ya no se sienten orgullosos. Y así, entre otras muchas cosas, fueron relatados sus “terribles” secretos que jamás verán la luz.

   La cosa que según aquella mujer el gran error de nuestra vida es dejarnos llevar por lo que tenemos a favor, adaptarnos para que todos a los que supuestamente debemos complacer se sientan eso, orgullosos. Pero según ella el acierto era cometer muchos errores hasta encontrar nuestro sitio, y si no se sienten orgullosos de nosotras qué se chinchen.

 Así que, no sé por qué me choca tanto ese como actuamos cada uno, no sé si algún día me va dejar de importar en ese afán de investigar, puesto que me encanta que cada uno sea como es, porqué lo cierto, que cuando noto a alguien actuar tal y como es, incluso aunque me moleste porque no coincidimos en ese sentir, en ese momento no me choca, pues realmente lo disfruto.

 Ejke es eso: me da cosita por como cuesta romper con todo lo que hemos visto, qué de hecho lo rompemos a escondidas, aunque siempre nos empeñemos en que nuestro proceder de una forma u otra complazca, cuando a lo único que realmente nos debemos es a quien nunca vemos andar, es decir: a nosotros mismos.

 Aquella señora aseguraba que es mucho más feliz aquel que rompe barreras, y aunque acabe haciendo lo que se pide y se espera de él, sea porque lo haya elegido. Esta señora también aseguraba que cuando necesitamos que se nos valore, es por qué no hemos roto con todas las barreras que queremos romper.

  Sé que todos llevamos marcado a fuego situaciones, cosas que han hecho que nuestra vida tome un rumbo u otro. Con ellas nos llenamos de miedos lógicos, que además, no logramos superar aunque digamos qué sí, que nos ponemos el mundo por montera. Y lo que me duele de todo esto, y me choca, ejke no seamos capaces de descubrirlo, aceptarlo y disfrutarlo, pues hay cosas que, evidentemente cuando nos suceden nos cambian, ejke además creo que lo malo no está en cuanto nos cambian las circunstancias y las vivencias, pues creo que, lo más malo sucede cuando, todo eso, nos muta, nos calla, nos llena de corazas y obliga a que nos escondamos, a buscar un refugio donde ser quienes somos.

  No sé, tengo millones de defectos, tanto míos propios como pegados por ese contacto humano, pero disfruto de mis miedos y defectos, no me preocupa que los vean, y si van a por ellos con la intención de atacarme, me parece estupendo, a partir de ese momento no seré yo sola quien disfrute de todo esto. Además, no sé por qué siempre me invade lo mismo, no tengo por qué complacer a nadie, tolerar sí, compartir, también, entender y comprender, pero complacer como tal… no sé, esto es otro berrido.

Imperio

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6 respuestas a Enhebrandoberridos

  1. Aniña dijo:

    Hecho de menos tus berridos asi en mi blog, aunque cuando tengo mono me vengo y me leo unos cuantos! gracias por seguir asi!
    besitos

  2. elssamolina dijo:

    Todas las personas tenemos miles de defectos y cometemos errores,pero el mayor de todos los errores es seguir un camino que te marquen los demás,sobre todo sin analizar que tipo de camino es?me hace feliz seguir ese camino?.Existen cosas que aprendemos de nuestros padres y familia que nos enriquecen y nos hacen felices y libres,pero otras que debemos desechar y hacerlo con seguridad y sin tapaderas…La vida es un continuo caer, levantarse,aprender pero ante todo la vida es tratar de ser felices.Tu entrada ayuda a la reflexión.Besos guapa.Elssa Ana

  3. puck dijo:

    Lo de complacer creo que lo conozco también un poco. Me gustaría haber tenido una guía distinta, quien sabe si ahora tendría distintos miedos, otros.
    Besis.

  4. mirta dijo:

    Comparto mucho de lo que hay escrito especialmente lo de complacer
    muchas cosas nos marcaron en nuestra enseñanza, y quedaron marcadas a fuego…
    lo importnte hoy que somos adultos es no repetir la mima historias con nuestros hijos….
    siempre te leeo y nunca me animo a entrar..

    nos conocemos desde la Live……
    cariños…..
    mirta…………..

  5. mirta dijo:

    perdón queria poner…desde….LIVE

  6. Ana Azul dijo:

    No se puede complacer a todo el mundo, hay veces que es imposible por incompatibilidad de caracteres, y otras pr mas que nos empeñemos es como el aceite y el agua, que no ligan. Lo importante es ser buena persona y procurar sentirse bien con lo que uno hace. Besos
    Ana

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