Berriberreandoberreos

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   A veces tengo la sensación de que en esta vida todo se compone de ciclos circulares qué un día has de romper y emprender un nuevo rumbo; dejar atrás sin apenas volver la vista hacia cualquier momento.

   Nacemos sin puñetera idea de nada, aprendemos por imitación y como nos toque imitar a seres inmundos vamos dados, claro, luego está cuando creces y tomas decisiones. En ese momento, cuando tienes conciencia que eres un ser aparte, haces con tu vida ese deshoje de margarita, y te vas quedando con esto sí, esto no. Aunque todo duele.

   Además aparecen situaciones que hagas lo que hagas, por más valiente que quieras ser, reflexivo o razonable, te quedas ahí, intentando luchar por sobrevivir, o porque todo acabe cuanto antes.

   Y sí, ejke la vida es una rueda rectilínea que ocurre con el paso de un día tras otro, que lleva cosas muy buenas y otras tan malas, pero que de todas, al fin y al cabo, se pueden sacar miles de aprendizajes; aunque no sé bien para que sirven, si nueva no ejke salgas de cada embate, ni tan siquiera de los mejores momentos. Esos que aparentemente podemos contarlos con los dedos.

   No es difícil decir: vale, ahora cambio y decido continuar un camino por ese otro lado. Así que dejas de lado gente que te falla, y está claro que siempre aparece otra nueva si ejke te apetece encontrarla. Qué después de un tiempo fallo tras fallo, lo cierto que te quedas con tu vida, te refugias entre tus seres queridos y a pastar que hay hierba fresca con todo lo demás.

  Tampoco es complicado darte cuenta que llegó algo a tu vida que te la cambió y a poquito que reflexionas, todo se aprovecha, pero ejke siempre acabo pensando que para qué, para que me tienen que pasar cosas malas para valorar lo bueno, si donde se está bien, ya lo dice uno de mi pueblo: “Chiguita, donde se está bien, más rato”

  Así pensando me doy cuenta que muchos procesos nos entretienen en ese seguir hacía delante. Sí, pues sobra que tengas trabajo para que llegue una crisis y a la calle. Esto de cara a lo social claro.

  Otros muchos procesos son más dolorosos, sin duda que lo son: como una enfermedad, o recuperarte de daños… y estos pueden ser tantos, y como se dice para recuperarte: “Todos dependen de ti”. Vaya hombre, de mí. Ejke la teoría es tan fácil, aunque la práctica, también lo es. Llorar y las rabias que adquieres y aprender a evacuarlas sin atascar nada, eso ya es otra historia.

  Lo cierto que, a poco que leas encuentras grandes ideas para mutar tu camino. Entre miles de fórmulas magistrales, qué siempre me pregunto que cómo ejke hay tantas, pero todas aseguran que con emprender nuevas experiencias, cambiar de expectativas, dejarte sorprender, luchar cada día por ser feliz… Y vamos, si para ser feliz hay que andar luchando, el método se las trae.

  Pero, entre todo eso que te cuentan, sí, no deja de ser cierto que como no arregles el pasado, cierres círculos y dejes de dar importancia a lo que te hace daño: comprenderlo y aceptar todo eso que te dejó en dique seco, pues me da que, vamos de trasero para conseguir cualesquier camino que nos lleve a sentirnos bien, renovados y como nuevos. Pues sospecho que, siempre, queramos o no, aunque esté superado nos pesa el pasado, y lo más terrible, ejke cualquier cosa que nos suene similar, ¡Hale a pensar en el pasado! Qué como fresco no es y está en conserva, acude la melancolía, y anda que no tiene guasa el sentimiento de los kínder flais (huevos de la entrepierna masculina).

  Qué gracia me hace la melancolía, ejke después de mucho pensar en ella, me doy cuenta que la memoria nos juega malas pasadas y, adornamos con la melancolía lo que no nos gustó nada, y como en el presente que la sentimos pensamos que estamos, cuando acude, peor, pues con ella, recordamos maravillas de lo que seguramente fue, no poco más que una mierda pero casi. Aunque como decía mi abuelo: “¡Leches niña, no confundas añoranza con melancolía porque no es ni parecida!”

  Ejke el jodido pasado, ni que atines ni que no, es decir: con triunfos o fracasos, todo deja su huella, y sí, vale, está en perdonarnos a nosotros mismos y todo lo demás va seguido. Sí, va seguido, pero el tiempo que has perdido, los aprendizajes, las habilidades que adquieres en plan sabiduría, tú, si las aplicas en cada momento presente, pues te vuelves en un ser poco menos que de piedra. Así que, el jodido pasado por muy plagado de triunfos, o penas y fracasos, te lo quedas, te lo comes con patatas y a sonreír a lo que llegue, que como preveas un poco, me da que es vivir dentro de poco más que una hojalata.

   Aunque es cierto, no cabe duda, cuesta romper lazos y renovarse como por ejemplo: las águilas de cabeza blanca, pero no somos ellas, qué tras cuarenta años, si quieren vivir 30 más han de elegir, y bien morir, o pasar por un proceso muy doloroso que dura 150 días.

   Antes de elegir, al crecer su pico tras sus primeros cuarenta años hacía el pecho, sus uñas talones tornarse muy flexibles y sus plumas pesadas; todo esto hace que no pueda cazar para alimentarse y si quieren vivir esos treinta años más, han de volar hasta una pared rocosa, refugiarse y una vez allí romperse el pico. Una vez crece este, se arrancan las uñas talones y, por último, sus plumas una a una y, cuando crecen, listo: emprende un renovado vuelo a la espera de vivir 30 años más.

   Y no, no es fácil romper con todas esas ataduras que tenemos, y bien pensé en romperme la boca contra una piedra, pero no me iba a crecer nada. Plumas, no tengo, y las uñas como me las arranque me iban a salir a pico sustituirlas por unas de porcelana.

    No es plan, es como si no pudiera aspirar a renovarme por completo y romper con todo lo que me ha fastidiado, o me ha dado de beneficioso, el dichoso pasado, y así, tener un prometedor futuro con por lo menos esos 30 años con cualidades que me garanticen sobrevivir. Pero ejke, sospecho que no se trata de comer, sino de otro tipo de sobrevivir: e aquí lo jodido de ser humano.

   Ejke, en nosotros los humanos, hay temporadas donde parece que todo se vuelve en contra.  En estas no hay manera de salir de donde estás metido, y por más que lo intentes, todo te retorna a un pasado donde todo se paga con creces, tanto que, entonas que son procesos de muy mala suerte.

   Muchas otras, cada día es como un susto nuevo, siempre luchando por las mismas cosas, y cuando parece que todo acaba, da comienzo otro ciclo en el que no ocurre nada especial, estás en un dique seco donde nada fluye con la suficiente importancia como para dársela, y encima entonas aquel dicho de mi pueblo: “Virgencita, virgencita qué me quede como estoy” No la liemos.

   Lo cierto ejke aparentemente y en teoría no es complicado romper y renovarse, qué va, ¿seguro?

   Claro que siempre podemos mirar las flores, al cielo, conocer lo poquito que somos frente al universo, pues toda la tierra es una motita de polvo, y aquí los primos de los humanos preocupándonos por cientos de pesares, siejke hasta nos preocupamos por los triunfos qué hemos tenido, o tenemos y nos preguntamos si nos los merecemos. Ejke, ejke, ejke.

  Además, hemos de saber que tenemos a mano cientos de cosas, de esas que llamamos importantes, pero no deja de ser cierto que, romper y renovarse, no voy a decir imposible, siempre hay quirófanos que en teoría nos llevan a recuperar juventud, ¿juventud?

  ¡La qué he liado! Juventud la de las águilas de cabeza blanca, ellas que la recuperan con un cambio de plumas, pico y garras. Doloroso, pero se reinician, ¿y nosotros: qué nos quitamos para cerrar círculos y renovarnos?

Imperio

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2 respuestas a Berriberreandoberreos

  1. puck dijo:

    Casi me siento como de párvulos para decir que hay que quitarse lo malo, que eso ya lo sabemos todos, pero también siento que hay que quitarse lo bueno, o poder recordarlo con esa serenidad eternamente buscada. Todos son apegos, si nos pegamos a esas plumas que en un tiempo fueron maravillosas y luego se transformaron en algo pesado, tanto buenas como malas, no podremos emprender vuelo con unas nuevas, que quizás nos resultan raras, pero que son las que nos hacen falta para el momento presente. Y luego la receta es decir mucho ommmm ommmm ommmm para conservar la calma y que las plumas sigan ligeras.
    Besis reina.

  2. Ana Azul dijo:

    YO CREO QUE SI ES COMPLICADO CAMBIAR. CUANDO UNA YA TIENE METIDO DENTRO UN CARÁCTER, SE PUEDEN CAMBIAR ALGUNAS COSAS, PERO TODO NO. LA FORMA DE SER VA UNIDA A UNA COMO LA PIEL . ES DIFICIL, Y COMO DIGO SE PUEDE CAMBIAR EN ALGO PERO NO EN TODO. BESICOS
    ANA

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