Berreandomas

´

  La madrugada me ha pillado dormida y creo que es para celebrarlo. No sé si darle la enhorabuena o las gracias al cansancio, pues lo cierto que he dormido, pero a este precio no sé si  merece la pena no tener insomnio.

  Ayer estuve de entierro. De niña escuchaba aquel: “Líbrame señor del día de las alabanzas” ya que, cuando mueres hacen ese juicio donde todo lo que has sido es bueno; en este caso todo se quedó corto, y hubo todo tipo de grandes alabanzas, pero el primo de mi marido si algo era es un buen hombre.

  Fuera de la pena y ese dolor se aprende muchísimo en un lugar así; aunque cuando se comenta por cómo quieres que te despidan una vez fiambre, yo al menos siempre digo: ni anuncios, ni tanatorio, ni funeral, nada, del hospital al crematorio sin compañías, qué se olviden de mí lo antes posible los míos para que continúen sus vidas más felices incluso que cuando estuve con ellos.

  Confieso que las dos veces que me anunciaron que moriría, las dos fue diferente pero muy similar. Me lo tragué solita y lo viví como si fuera un motivo para alejarme de sus vidas. Me horrorizaba saber que llorarían, que sentirían algún tipo de soledad; aunque también tengo que reconocer que me fastidiaba y mucho pensar que mi suegra y mi madre iban a celebrarlo. Además, es curioso, pero una vez se supera el error, te das cuenta en la soledad tan inmensa en la que vives, ese miedo a contar con cualquiera, a hacer daño a los que quieres y felices a los que supuestamente deberían quererte.

  Pero para mí no deja de ser curioso, en la segunda vez, que fue cuando me lo tragué, cuando creí que todo indicaba que sí, que me tocaba, fue cuando una vez superado el error y saber con certeza que continuaría aquí, fue cuando me costó más seguir adelante que haber muerto. Ejke dejé todo zanjado: los que me querían ya suponía que me odiaban, los que me odiaban ya era invisible para ellos. Con lo cual dejaba mi saldo a cero, pero al conocer aquel error y qué continué viviendo, tuve que volver a empezar y darme cuenta de los miles de errores que al pensar así estaba cometiendo. Lo malo que aún pienso lo mismo y esto sí que es un problema.

  Fuera de mis cabezonadas, en un entierro se ven todas esas cosas de las que carecemos o andamos sobrados, todo el miedo con el que vivimos, las faltas de cariño como nos vuelven agresivos, solitarios, callados, egoístas e incluso como nos lleva a sobrevalorarnos y mostrar cosas que hacen que nos vean diferentes a lo que somos, cuando todo es simple fachada defensiva.

  Aunque también ves quien se aparta o aprovecha el momento, quien no soporta no ser el centro, quien le duele y simplemente quiere que lo ocurrido no haya pasado y no saben cómo tendrán que enfrentarse a la nueva situación y se alejan de todo, o se refugian en quien les de la mano. Me es curioso como nunca hay un término medio.

  Quizás ejke pienso que la vida es un camino en solitario donde compartes quien eres con todo. E igual que con los que llegas a considerar tuyos y con estos compartes tu ser en toda la intensidad, qué con quienes te odian y con ellos creas ese paréntesis que va del algo por obligación a la indiferencia más horrible.

  Y ejke aun equivocada somos eso, un camino individual, qué no soporto que me echen de menos y que lo vivido en un instante ha de ser para toda la vida, aunque la mayoría de las veces por estas cosas que cada uno llevamos nuestro camino, no nos quede otra que desear cosas buenas, qué a todos les vaya bonito, tanto a enemigos como a amigos. Pero que pocas veces veo en un entierro esas ganas de unión, de dejarse ayudar, de hablar de todo lo que te duele sin que acuda el enfado contra eso que siempre hemos creído superior, o qué pensemos que lo que ha ocurrido es un castigo, un abandono…

  Aunque me gusta cuando la gente con su crecer superar sus “anclas” y les ves rendirse y, a la vez, superar sus trabas, su propio impulso y, venciéndolo, aprenden que mientras les queda vida han de ir a por lo que necesitan, sin pensar en eso que tanto ata: el qué dirán, o esas veces donde aparece el orgullo que tanto separa, incluso de sí mismos.

  Me provoca un algo que no llego a describir ese miedo que nos da todo eso a lo que nos aferramos. Aunque seguro que cometo un gran error, pero si tuviera tiempo antes de morir: buscaría que me odiaran, sobre todo si consiguiese serles indiferentes con un chascar de dedos, regalarles un olvido, así, jamás me iban a echar de menos y no perderían ni un minuto en recobrar sus vidas. Qué cada vez que se preguntasen con quien habían estado, no les supusiera nada, solo algo bueno, ya que, lo bueno siempre lo olvidamos, pues nos marca lo malo, lo que creemos no alcanzado. La añoranza lo demuestra. Mi abuelo decía: “Si has sido feliz con alguien, el recuerdo lo pasas de puntillas. Si nunca has tenido claro el lugar que ocupas en su corazón, cuando falta te apoyas en la melancolía para que rellene lo que te ha faltado.”

  Mi abuela, mi otra abuela, decía: “Debemos dar todo lo que tenemos y, a la vez, no dejar a nadie dependiente de nosotros.” Ejke es eso lo que espero y quien me quiera dejarles muy claro todo lo que les quiero, todo lo que representan para mí, para que si al segundo siguiente no puedo seguir a su lado, no necesiten nada de mí, pues todo lo que he podido darles ya lo han tenido.

Imperio

http://www.youtube.com/watch?v=G6hIEsWvfi4

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Berreandomas

  1. María R. dijo:

    La muerte, además de ser algo natural, a su vez es tan brutal que por mucho que nos mentalizemos, cuando llega el momento nunca se está preparado, sea la propia o la de alguien a quien quieres. ´
    Besos y buen finde.

  2. puck dijo:

    Eso está bien, ir repartiendo el testamento en vida ;P , por mi parte a mi ya me has dejado mucho y espero que me dejes mucho más, que soy mu avariciosa.
    Un beso reina.

  3. Ana Azul dijo:

    Cuando muere alguien, nos planteamos muchas cosas, y queremos buscarle contestación a nuestros miedos. Me estoy poniendo al día con los posts. Ahora me toca comentarte a tí, asi que van todo sguidos. Perdón por no acercarme antes, he estado fuera. Besos
    Ana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s