Berrimadrugá

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  ¿Qué hago con mi sueño, con mi dolor de cabeza, dónde lo habré escondido?

  Seguro que el sueño lo he dejado en algún sitio, aunque soy ordenada, así que seguro lo encontraré.

 Aunque lo cierto ejke lo he perdido, me duele la cabeza de tanto buscarlo y saltan miles de historias que he sentido tan cerca que me asustan.

  Un día, a la próxima historia que me cuenten voy a salir corriendo igual que si me echaran un caldero de agua hirviendo. Y el caso que me gusta escucharlas, con todas esas versiones amables de uno mismo; y qué pocas veces son del todo reales, al menos en ese cien por cien, pero es entendible…      

   Hace un tiempo me contaban lo cruel de una vivencia. Lo mal que lo había pasado y, me aseguraba que no iba conseguir superarlo jamás, qué le quedaban secuelas mentales, pero menos mal que físicas no. Según él.

  Fue curioso, a veces y duele decirlo, pero hacemos bandera de lo que nos pasa, lo sé por experiencia. Yo misma, no puedo evitar partir de un punto: aquel pasado y el después de… y hasta aquí llego a entenderlo, pues cuando nos ocurre algo que nos es tan traumático que nos cambia la vida, es normal, supongo, en ese quedarnos con todo eso grabado a fuego y que nos sea complicado quitarle hierro, para, por lo menos, no salga mostrando de donde andamos, no sé si decir dolidos.

 Pero ejke, me cuesta entender ese por qué nos refugiamos en algo traumático y por qué es más fuerte que nosotros mismos, tanto, que para demostrar todo el daño los enseñemos con gestos, que además se nos pasan desapercibidos.

  Y trato, prometo que trato con todas mis fuerzas entender ese por qué se prefieren estas formas. Aunque sí que comprendo las que no son voluntarias. Sí, al menos las no voluntarias algo llego a entenderlas.

  Este hombre me contaba como perdió a la vez a su pareja, su hijo y por poco una mano. Está recuperado, no fue un corte total.

  Aunque algo me chocó de una manera que me asombró a mí misma por lo suspicaz qué puedo llegar a ser, pero ejke, cuando me hablaba de su mano cortada, pasó de agarrar la taza del café sin ningún problema, a tener que sujetarla con la ayuda de la otra mano por perder fuerza en la que manejaba segundos antes de contarme perfectamente.

  Y comprendo el dolor y toda la rabia acumulada por lo que perdimos un día, pero no comprendo cómo podemos encasillarnos tanto, como este hombre y su mano, pues perdió fuerza tan solo con recordar.

  Supongo que todo irá relacionado. Él no solo pasó por una rehabilitación dolorosa, sino que perdió a sus seres queridos, y quiero entender que al recordar para contarme, todo ese dolor se reflejó en su mano sin darse cuenta.

   Lo curioso fue decirle: ¡Eh, tú mano antes agarraba bien la taza! ¿Ahora por qué no?

   Se enfadó conmigo y me aseguró que estaba inventando lo que decía. Le obligué a mirarse las manos unidas en la taza y a que recogiera un papel de los que teníamos sobre la mesa y, no pudo.

  Le continué molestando, insistiéndole que antes de contarme su mano tenía fuerza y, se enfadó del todo, y no solo recogió el papel que anteriormente le ofrecí, que además, me dedicó: un vete a la mierda, con firma incluida, y anda que no firma el niño con garabato de largo trazo.

   Con ello le quedó patente que su mano funcionaba, pero se marchó de unos humos que, vamos, un tren de carbón no creo que eche tantos.

  Hoy me pedía perdón y que tengo razón, su mano funciona aunque no todas las veces, pero que ahora que se ha dado cuenta que al recordar su mano pierde fuerza, pues qué ha estado este tiempo reforzando el problema y se ha solucionado, según él no le ocurre.

   Sin embargo, como continuábamos hablando del tema, al tomar un café no consiguió sujetar la taza, su mano volvía a tomar ese gesto de no puedo. Volví a decírselo, no se enfadó y corrigió el gesto. Lo cual fue un gran alivio.

   Como no me duermo, ando pasando moviola a todo eso que he visto durante el día, y aunque la psicología responde y resuelve dudas, lo cierto que me es muy curioso como en lo que estamos dañados siempre asoma, y no sé si tendrá remedio, aunque ella, la psicología, asegura que sí, que lo tiene. Yo lo dudo,  aunque no soy nadie en proporción a tal ciencia, pero ejke sé que lo que no superamos, incluso aunque digamos que sí, si no es un sí rotundo, pues sale.

   Aunque otras veces, hay gestos que demuestran que un hecho traumático está superado, pero a nada que se ven digamos que sitiados, aquello asoma, aunque ya no les influye en nada pero lo usan como sí existiese. Qué esto también es muy curioso, pero no es el tema, aunque sí qué me explicaron que es una defensa, una respuesta repleta de soberbia, pero vamos, una defensa.

   Y claro que si pienso en este hombre, nada más se daba cuenta que su mano se mostraba débil sin más la corregía, lo cual, me indica que doña psicología tiene razón, puede superarse si nos damos cuenta.

   Pero, también ando pensando, y que sé que todo lo que llevamos dentro asoma fuera, así que, me lleva a preguntarme: ¿somos conscientes de todo lo que nos aporta ese algo que un día nos marcó?  ¿Lo controlamos?

Imperio

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4 respuestas a Berrimadrugá

  1. Ana Azul dijo:

    No somos conscientes en el momento que las vivimos, pero como la mente es muy selectiva, las guarda en un rincón para que afloren cuando sea necesario. Todo queda marcado a fuego en nuestro interior, lo que pasa es que hay cosas que parece que se perdieron, pero están escondidas por ahí. besos
    Ana

  2. Aire dijo:

    Hola, ola de mar…
    Pues no creo que seamos conscientes de todo lo que nos ha dejado aquello que nos marcó.Ni siquiera somos conscientes siempre circunstancias o vivencias que nos marcaron. Los vamos descubriendo precisamente cuando descubrimos nuevas carencias o debilidades, entonces como nos gusta mucho analizar todo, pensamos de donde proviene y quizá, lleguemos a la conclusión de que es de una circunstancia concreta.
    No es posible hacerlo de otro modo por una razón práctica. Sólo conocemos realmenteSi lo que vivimos, y lo que sentimos. Por eso resulta casi imposible partir de otro lugar. Lo vivido condiciona el lugar de donde partimos, el tiempo aprendido para tener recursos propios, nos condiciona porque lo que no hemos vivido, pues no lo conocemos y no somos tan creativos como para inventarnos para nosotros mismos una partida de un lugar no existente.
    Pienso que mientras no superamos algo, nos pasará como a este hombre. No podemos superar los traumas causados y nos dolerá algo sólo con el recuerdo. Si aceptamos lo ocurrido, lo comprendemos, o perdonamos, o asimilamos, o lo convertimos en una experiencia, o nos quedamos con la parte buena ( en el caso de tu amigo no veo parte buena alo ocurrido) , y miramos hacia delante igual deja de dolernos una mano que no duele.
    En cuanto a tu comentario…, sabes, en este caso no se trata de volver atrás, simplemente de resolver una carencia que siempre se presenta pero no se solucionar. Resurgir de las cenizas es posible, crear algo nuevo es más complicado porque somos tan tan limitados, que crear algo nuevo sin una base real, sin poder cambiar nada, sin conocer más referencias vitales que las nuestras es difícil. Yo confío en poder hacerlo, pero ahora confío menos que antes.
    Un beso Shi
    Aire

  3. puck dijo:

    Supongo que para intentar controlarlo hay que ser conscientes, aunque a veces lo usamos conscientemente para algo, habría que saber para qué y en qué nos estamos dañando haciendo eso, o por qué permitimos que ese dolor no se vaya. A veces pienso que es porque no se conoce y de alguna manera no se permite la sensación de estar bien y no se le da paso. Otras veces me parece que hay cosas tan retorcidas que son prácticamente imposibles de superar, aunque en los medios de comunicación se ven continuamente cosas sorprendentes que dan pie a pensar que sí que se puede. Y es que todo es mente con patas, tus pies te llevan a donde ella quiere.
    Besis reina.

  4. María R. dijo:

    Supongo que algunos se superaran y otros no, depende del trauma y de la persona también.
    Lo de no poder dormir, también va por temporadas a no ser que sea algo crónico,
    espero que lo superes pues es bastante desagradable e insano.
    Besos y buenas noches.

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