Berritan

  Estoy de un aburrido que lo flipo, aunque hace un rato…, mientras lloraba desesperada,  ejke limpioteándo aburrida, encontré una falda en una de esas bolsas que guardamos en un rincón, aunque bien pensaba que la había tirado, y dicha falda, lo cierto que, pasó de ser un recuerdo trágico a algo bonito que recordar para siempre.

  Sí, ejke esta falda, como es negra con algún ramillete blanco, a pesar de los volantes con muchísima caída, pero era una falda sería y elegante, ahora no sé ni que es, pues le metí una goma en la cintura para qué jugara con ella la abre.

   Creo que en su día la usé para la boda de unos amigos en la que fui de madrina y, en la luna de miel, un accidente les llevó a no quedarse aquí, en la tierra de los vivos a mí lado, y en poco tiempo, la llevé, para completar su ciclo de tragedia la pobre tela, a la cremación de mi hermana; uno de los peores momentos de mi vida.

  Al volver a casa, andaba con la tijera en la mano, con unas ganas inmensas por entregársela a su filo, pero, mientras me limpiaba la nariz, mi hija, me pidió la falda y, su “dejabamela mami”- La abre por aquel entonces contaba con 4 años, era 1.997, y con la promesa de presentarme diseños impresionantes, los cuales, su base eran las mantas de lana gruesa o fina que siempre tejó… Qué cosas, con la cantidad de horas tejiendo, y a ella, no le costaba nada abrir un boquete en la manta, ejke claro, necesitaba que se convirtiese en cuello, o mangas… ¡Es de entender!

  Y así, con nudos y reparaciones en las mantas, añadiéndole aquella falda y cuatro pinzas de la ropa, durante muchos años, una niña soñó con ser modelo de pasarela que, a su vez, diseñaba sus propios vestidos.

  No sé por qué me he puesto de llorar hasta no sé dónde, aunque la falda, por ganar se ganó ese cielo a donde van las prendas de vestir, a pesar de su trágico pasado,  pues un año, retirando la etiqueta pues le picaba a la abre, tomando café en casa con una amiga, la que hoy me llamó y, hace nada me recordaba, que aquella falda la conocía, y me aseguraba entonces, qué fue una falda única, ya que la chica que la estaba acabando, murió de un derrame cerebral al darle la última puntada mientras la remataba en la máquina, y ante esto, el dueño decidió retirar el modelo… aunque barata, lo que es barata no la compré…

  Me parecía que no podía ser cierto, y aunque la etiqueta era de una fábrica de aquí, Riojana, pero, tal y como ella me contó, la falda acababa con un remate especial, y el anterior por el otro lado, no llevaba el zigzag de igual forma, ya que, la mujer que murió no la pudo acabar del todo.

  Menuda historia para una falda, quien la hizo murió, mis amigos murieron, acompañé a mi hermana en su cremación, y después, anda qué no tuvo sesiones de risas, fotos, juegos y sueños de una niña, como para eso, para poder ir al cielo que van las prendas de vestir.

 Y así andaba, llorando con una falda… cuando una amiga me llamó y hemos acabado recordando, ejke, también es su aniversario, bueno, 5 años más que nosotros -llamó para felicitarnos, y como me pilló llorando… pensó que algo pasaba… pero no, don soseras está en la siesta, igual que su marido, pues ambos madrugaron, así que dejaremos las celebraciones y demases para otro día…

  Tras un ratito hablando, dijo algo que, yo no sé qué pensar, pues aseguraba que ella no es creyente, ni tan siquiera cree en que la vida sea justa y que nos compense, pero que, si hasta las cosas tienen compensaciones, como la historia de esta falda, por qué no nosotros los humanos.

  Aunque siempre pienso que, la vida, lo que nos quita por un lado nos lo da por otro.

Imperio

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2 respuestas a Berritan

  1. puck dijo:

    Hoy hemos tenido también una historia con ropa. Se trataba de quitar una cama con un canapé debajo para poner tarima y la habitación era pequeña y había que poner el canapé de pie, y al primer intento se ha abierto y bueno, un montón de ropa revuelta por la parte baja. Lo hemos cerrado, pero nada, al ponerle de pie se empeñaba en abrirse como la boca de un cocodrilo. Así que le hemos vuelto a su sitio y hemos quitado un montón de ropa que hay que ver lo que cabe en los canapeses esos, que los de comer son chiquititos y lo hemos atado con una cuerda para que no mordiera. Luego al poner el suelo me comprometí con la señora a colocar de nuevo ese montón de ropa. Un montón de colchas que me daban ganas de pedirle alguna, que andaba sobrá, unas sábanas que pertenecían a no sé cual antepasado, bastantes manteles, abrigos, pañuelos. Entre toda la ropa aparecieron un par de corbatas de su marido ya difunto y las tiró, no quería tener nada de ropa de él, decía. Supongo que a veces hay que tirar algunas cosas que ya no sirven ni de buen recuerdo. La falda se puede salvar porque tiene un recuerdo bonito.
    Besis ciela.

  2. Ana Azul dijo:

    Hay que fastidiarse lo que un objeto sencillo puede significar para nosotros. Fíjate tú, una falda, que en su día fue un trozo de tela, y todo el significado que tiene en tu vida. No la tires, aunque la tengas arrugada y guardada por ahí, porque lleva impresa en la tela toda una vida. Besitos
    Ana

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