Berriqué

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Sospecho que a todos nos suceden cosas similares, aunque no sé si las mías me las busco o las voy encontrando, pero lo cierto ejke aprendí hace mucho a intentar transmitir, qué consiga que me entiendan, eso ya es tarea perdida, pero por intentar lo intento.

Mi espalda sigue empeñada en dar la lata, y aunque estoy deseando que me despidan, luego me pongo a pensar en mi situación y me digo: más vale malo por conocido que bueno por conocer y, mientras dure, pues tira y aguanta. Así que me fui a trabajar, total, me van a dar lo mismo, pero mi situación económica… en fin.

El caso que para aguantar el trote, y así de puñetera es la vida, pues sobra que no te puedas mover y entrará gente a mirar como decoraran su orinal, es como si les regalaran esa opción como necesaria, ejke vendo baños y todos sus complementos… y, cómo me tomé entre analgésicos y antiinflamatorios lo que no está en los escritos, tanto que, si llega a pasar el control antidoping lo reviento sólo con saludarle. Así estaba yo, con una alegría y un desparpajo tremendo.

Pero es curioso, cuando estas así, dolorida, mareada y colgada a saber de qué pino, lo cierto ejke cuando tocan temas de la patata, pues no sabes que decir, y se dieron todas esas circunstancias que, vamos, parece que estaban esperando, sí, esperando, pues no solo llamó alguien a quien llevaba meses intentando contactar, y que de respuesta encontró: oye, estoy ida de la olla, mi espalda de nuevo, ¿me llamas otro día?

Incluso llamé a alguien que necesitaba, no sé para qué, pero se lo dije, lo debí decir con tono de preocupación por qué en cinco minutos estaba en la tienda… así ha sido una cosa tras otra, no he sabido que decir pero sé que debía haber dicho algo, el qué, aún me lo ando planteando, aunque a veces no se trata, sospecho, de decir lo correcto, sino más bien, seguir diciendo, aunque no sirva de mucho y, cuando te ven así, tan tirada, ganarte te ganas un par de abrazos, y eso siempre son una recompensa.

Y no sé por qué la vida es tan puñetera, por qué las situaciones se agolpan, de tal manera, que parece que esperan verte tirada por el suelo para llegar y probarte a ver como reaccionas, y cómo reaccionar cuando por poder, seguramente puedes, pero no controlas.

Ahora, estoy más dolorida, agotada y mi cabeza da vueltas, ejke no quiero tomar más medicación, me he pasado de vueltas y mañana toca de nuevo acudir a lo mismo, pero me pregunto, ¿por qué es tan difícil decir cuando tan poco ejke se tenga que decir mucho, pero necesitas decir algo y no sabes cómo, y es importante decirlo, pero no lo dices o, sí lo dices, todo cristo se asusta?

Y como la pregunta es liosa, quizás el resumen sea con dos variantes: ¿cuándo no tienes nada que decir, pero necesitas, quizás sea contacto humano, qué dices? Y la otra, ¿por qué cuando algo no va bien, que a solas sabes qué tienes que decir con una lista de kilómetros de larga y en orden, aseguras que lo dirás nada más tengas a quien tienes que decirle de frente; por qué cuando llega el momento de la verdad no dices ni palabra?

Sé que ahora no me expreso bien, de normal no se me entiende, así que ahora, pues dudo, pero en esos momentos que necesitamos decir algo,  o aclarar ideas con otra persona o esas cientos de cosillas que se quedan en el tintero casi pudriéndose…, me pregunto, a que tememos,  por qué no acuden las palabras,  porque no conseguimos transmitir cuando más lo necesitamos, qué es y por qué.

Imperio

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3 respuestas a Berriqué

  1. puck dijo:

    A veces me pasa también así, estoy pensando en decirle tal o cual cosa a alguien y luego al final no lo digo o es variándolo, creo que porque cuando estás en una conversación estás compartiendo pensamientos, ideas, y al final lo que ibas a decir parece que va careciendo de importancia y pasa a un segundo plano, porque en ese momento no lo necesitas, aunque luego, al volver contigo misma, vuelves a la misma rueda de pensamientos anteriores y se repite, pero en el momento, no sé por qué, no hizo falta. Quizás es que la conversación pasó como tenía que pasar. Otras veces se necesita tanto decir algo que casi sale detrás de un “hola”, y más cuando nos conocemos medianamente, tú sabes cuando me pasa, me lo pones fácil para contarlo y eso que no tenemos teletransportador, ni nos vemos, ni nos oímos. Y también salen cosas por la boca que luego te preguntas ¿y eso lo dije yo?, esa son de necesidad urgentísima, y si tienen que salir salen aunque luego te arrepientas, pero es que están ahí pesando quizás desde hace tiempo, quizás desde hace tiempo tenías esa sensación de estar conteniéndote y pesa y sale disparado. Otras veces no hace falta decir nada, es una sensación de que la misma compañía sirve, el silencio es cómodo, aunque tengas mil cosas que decir te quedas en ese silencio porque sienta bien. Creo que es lo importante, que digas lo que digas, hagas lo que hagas, te siente bien.
    Un abrazo reina. Sana sana.

  2. María R. dijo:

    La cuestión es que es muy importante la comunicación, pero no siempre sabemos expresar todo lo que sentimos o pensamos, somos más complejos de lo que parece.
    Pues claro que te entendemos.
    Besos y cuidate.

  3. Aire dijo:

    Hola, ola liosa…
    Pues yo creo que tenemos en la cabeza todos todos un lío entre: lo que está bien decir y modo de decir versus necesidad de contar. Y es que a la gente realmente no le gusta saber todo lo que necesitamos decir. Y se crean leyes subterráneas. ( ejem) que prohiben hablar de ciertas cosas, o quejarse, o ssobre los sentimientos. Todo el mundo cree que todos los demás conocen esas leyes y que además, las cumplen. Así que cuando no las cumples, nadie cree que no quisiste decir, hacer, solo que saltaste la ley por algo realmente importante. Por eso salta la alarma y van todos a ver que te pasa, con cara de urgencia. Digamos que nadie cae en la cuenta de que estamos en distintos planos en ocasiones.
    Ahora…no decir lo que queremos decir..Creo que eso es aún más complicado. Yo no se tu, pero me pone nerviosa tener que decir algo concreto, igual que me digan eso de : tenemos que hablar. Y es que significa que va a ser algo que se sale de lo vulgar y mundano, vamos, del tiempo y cosas así. Y eso significa que va a ser invasivo de algún modo o puede resultar incómodo, o va a costar esfuerzo escucharlo o decirlo o las consecuencias, así que…lo dejamos para otro día. Y así hasta que se pudre.
    Me lié verdad? Uno beso
    del Aire

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