Buboberridobiba

Me es muy curiosa la sensación de que cada mañana es como que puedes iniciar un camino nuevo, te levantas y algo parece que puede cambiar, que puede ser nuevo.

El que lo sea, nuevo, me doy cuenta que solo depende de mí, aunque no siempre, pues están las circunstancias, pero si paso de ellas, si pisando la realidad soy capaz de ver nuevo oteando todo lo de siempre, ¿por qué no va ser nuevo lo de siempre?

A veces me desespero pensando en que solo los problemas traen cosas nuevas, y que en esas preocupaciones, que una tras otra he de resolver, en ellas, esta ese pequeño milagro que me despierta, pero quitando esto, y que mueven irritación, desconsuelo, lucha a que todo se coloque en su lugar, y en ese poder solventarlo, muchas veces rogando a un poder extra para que todo vuelva y sea normal, con ellas, con las preocupaciones, una vez ordenaditas y resueltas, muchas veces me doy cuenta que, la suma de lo cotidiano, salvo empezar por donde acabo el día siguiente o cambiar el orden para que no parezca que siempre hago lo mismo, descubro que todo sigue siendo igual, y me da que es, que, los adultos no cambiamos, no nos arriesgamos a nada, y no sé si será por miedo o por falta de ganas.

Di que tareas hay de sobra, y a diario, tantas como para no perder un minuto y andar ocupado e ir a la cama agotado contando que, además no acabas, siempre queda algo que hacer, pero, ejke es lo de siempre, nada, ni el salir, ni acercarte a sitios nuevos hace perder ese sabor en la boca de viejo, o de lo de siempre.

Me contaba un amigo que acaba de regresar de un viaje, que por primera vez en su vida ha vuelto aburrido, que ya no le motivaba nada ver cosas nuevas, que en sí, todo son paisajes, costumbres de gente en las que sabes que te adaptaras, solo es convivir y en poco tiempo eres uno más, que sí, que en todos los sitios se aprende algo, pero lo que es nuevo, algo que realmente cambie tu forma de sentir, ya ni viajando lo encuentra. Aunque me aseguró que, por mi petición de saber cómo se sacude las alfombras y los trapos de limpiar los ciudadanos de allí, sí que encontró algo que miraba como nuevo, algo que jamás pensó en mirar, ni se había dado cuenta que existía a pesar de ser tan cotidiano, pero salvo eso, buscar otra información, nada fue nuevo por mucho paisaje maravilloso y gentes con diferente cultura, pero problemas iguales que encajan en un puzle diferente, solo es eso, decía.

La gente, ha descubierto que te puedes llevar mejor o peor, que hacen cosas con orden distinto al que acostumbras, que los problemas son problemas en todos los sitios, sean unos u otros y, que la cultura de cada lugar lleva a unos pensamientos y a una manera de proceder, pero salvo esto, no hay nada.

Quizás lo que más le ha gustado es volver a casa, encontrar la gente igual desde que es pequeño, encontrar ese orden que damos a todo, cosa que, hasta no hace mucho le repateaba, pues creía que hubiera algo, una paz distinta, esa que la cadencia de un lugar al que llegas parece que la imprime nueva, pero que va, descubres que solo es ese momento, el llegar, pues cuando descubres que eres tú quien busca, quien coloca, quien a saber si huyes… lo más difícil es desprenderse de lo que duele, así que, te equivocas, y hace que, allí donde te encuentras a gusto, piensas en que todo se solucione si te quedas más rato, pero siempre descubres que la paz, de encontrarla, es porque unas huyes de algo que te duele y allí parece que nada te lo recuerda, otras porque te reencuentras y tienes lo que ya tuviste aunque en apariencia sea diferente, otras porque tratas de hacer nuevo lo viejo y descubres que siempre es lo mismo y, otras, que esta vez por lo menos lo vio claro, es porque piensas y descubres que si soy así pa que cambiar, y cuando admites esto, surge el problema, ese que demasiadas veces, está en admitir que, en lo que tienes o alcanzas a relacionarte a diario, en ello está toda la suma de lo que te mueve a sentir nuevo, a sentirte seguro, a sentirte útil, a sentirte comprendido, a sentir que puedes ser tú sin guardar las apariencias, porqué de hecho, sales a la calle, fuera de ese recinto que es quien quieres y te quiere, ese lugar sin muros que son los afectos, y fuera de allí, ves que cada uno es de una madre, y puede que, lo que haces intentando buscar tu camino nuevo, lo vean como una huida, como un problema o te tachen de lo que, sin duda, no eres.

Y sí, has de vivir para ti, sin pensar en lo que piensen los demás, pero para encontrar un camino nuevo, esos demás que opinan según les va a ellos, en esas que les sorprende o te tachan y se quedan tan anchos, también está eso que, hace que, seas tú a tope o te retires a tu mundo y pases de todo, acabando por compartir tus cosas, pues eso, con los de siempre, con lo que acaba por parecerte viejo, sin nada nuevo que otear en el horizonte más próximo.

Me decía que, sabe que cuesta hacer amigos una vez vas cumpliendo años, ante todo, porque cuando te encuentras con alguien que estás a gusto, como en sí es difícil, la sensación ejke has de cambiar todo tu ritmo para tener eso nuevo que, en este momento te hace sentir bien, y como estamos muy aferrados a nuestros modos de vida y a tener colocaditos los afectos no nos provoquen disturbios, y los disturbios que tenemos, hacemos esa tarea de que, nos acostumbramos a diario a acostumbrarnos para que no nos hagan gritar la desgracia que sentimos cuando lo que tenemos, nos gusta, les tenemos afecto, pero algo nos gustaría que cambiase y como no se puede, pues te acostumbras haciendo una procesión interna haciendo santo del día el acostumbrarse.

Por tanto, una vez sabes con que cuentas en ese todo que mueves a diario y en el que sin duda eres muy tú, pues incluso, la vida cotidiana nos detiene a ese avance de alcanzar, no ya cosas nuevas, sino todas las sensaciones que despierta el riesgo y la inquietud de conocer ese nuevo camino, ese camino que siempre soñamos con iniciar y cuando intentamos pisarlo, pensamos en lo que tenemos, y que no queremos dejarlo atrás.

Me choca, me choca mucho ese como hacer lo que nos gusta y que nos guste, pues veo que es la tarea más difícil, quizás ejke trato de entender que, todo lo que nos provoca ese conflicto con lo nuevo y lo viejo, digo yo que de ser, será y es porque quizás competimos demasiado contra nosotros mismos, y claro, ser candidato a medalla a diario, es complicado, cuando, además, los únicos jugadores en la contienda es uno mismo, bueno, nosotros y todo lo que nos rodea que ya consideramos como nosotros mismos. Es decir, nos detiene el que queremos cambiar a los demás, no sabemos cómo, si cambian nos pilla a desmano y nos provoca conflicto, pero si siguen igual que siempre, queremos que algo cambie para que no nos parezca viejo.

Porqué cambiar nosotros, ser dueños de nuestras culpas y abrir el punto de mira y tener ese punto de empatía con todo lo que nos rodea, esto como que no, pues nos agota, es decir, nos jode el pan de picos ser nosotros los que comprendemos, los que ayudamos, los que admitimos, ya que, en los demás como ves que no hacen lo mismo en intentar en ese esfuerzo de que tu estés mejor, y claro, que cambien otros, ¿no?

No sé si todo puede ser nuevo, la verdad que me da lo mismo, pero me choca ese afán, cuando descubro que somos nosotros los que queremos cambiar y veo que no es así, queremos que cambie lo que nos rodea sin que nos ocasione disturbios, que sean para nosotros y en nuestro capricho de “paz” y, me da, que es simple, repite conmigo, si soy así, pa que cambiar.

Imperio

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4 respuestas a Buboberridobiba

  1. puck dijo:

    Suelo ser comodona e intento que nada me moleste, pero no veas, que difícil, ya casi creo que me voy acostumbrando a que todo vaya cambiando aunque sea lentamente y si no me acostumbro va a ser peor para mi. Aunque todo cambie lo mejor creo que es intentar ser uno mismo a pesar de lo que rodea, encontrando un equilibrio extraño para no dañar a los demás, aunque puede que también en ese equilibrio se deje un poco de sí. Habría que ser una roca para no moverse o que no te muevan, eso si no ocurre un terremoto. Supongo que lo de sentir algo nuevo reside en la capacidad de alguien de hacerlo así, en no perder el sorprenderse, no perder un poco de inocencia, borrar mucho cansancio. Si se tiene en cuenta que no vamos a estar aquí eternamente y que cada dia que pasas sin disfrutarlo no vuelve quizás sea más fácil.
    Besis ciela.

  2. Jaimita dijo:

    Yo creo que cuando te acostumbras tanto a hacer algo una y otra vez ,se crea una monotonía a nuestro alrededor que nos impide disfrutar de eso que estamos haciendo.Quizá por ello sea bueno que haya cambios de vez en cuando.
    Besotes.

  3. Aire dijo:

    Hola, ola de mar…
    Creo que podemos hacer de lo viejo, nuevo introduciendo nuevas variables,provocando otras respuestas que no sean las esperadas. Lo nuevo sirve para aprender, para incorporar algo que nos de más sabiduría y también para apreciar lo viejo, la rutina. Porque si no provocamos lo nuevo, lo viejo nos terminará por parecer feo, por no aprender de el que también es bello y necesario.
    cambiar a los demás..? Eso ya sabemos que no es posible, ni falta que hace. Mejor buscar personas que no queremos que cambien nunca, ni sus defectos.
    Un beso, del Aire…

  4. Ana dijo:

    SIEMPRE EIGIMOS A LOS DEMÁS QUE CAMBIEN, NUNCA QUEREMOS HACERLO NOSOTROS. EN ALGÚN MOMENTO HABRÁ QUE HACERLO, NO SOMOS INMORTALES NI PERFECTOS, Y TODOS TENEMOS DEFECTOS.
    CHAO
    ANA

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