Berriagenda

Qué cosas, he estado un año soñando con quedarme en casa, ahora, sueño con volver a trabajar, pero en fin, están las cosas que encontrar trabajo no es difícil, solo depende de suerte, y ella y yo, hace muchos años que no nos llevamos nada de bien.

Creo que debo invitarla a café, ya que, ni con pensamientos positivos, ni negativos,  ni amenazándola, ni diciéndola guapa, ni con cualquier cosa que pueda hacerle cambiar de opinión consigo que me mire a la cara…, -creo que doña suerte me tiene enfilada, no le caigo bien, algo haré mal como para no confiar en mí, o igual que, pase lo que pase al final, salgo adelante, y la suerte como sabe muy bien que es sin ella como salgo de todo, quizás por eso anda resentida, el empeño creo que también tiene mucho que ver con la suerte, aunque ella creo que no lo sabe, pues sin querer, a pesar de tenerme enfilada y no caerle bien, estoy segura, en el fondo está alerta de lo que hago. Pero en fin, ganas me dan de dejarme las uñas de los pies largas y ponerme en su puerta a pedirle una limosnita de suerte, aunque esta vez no para mí, y lo sabe la suerte.

Anoche no conseguía dormir, como hace mucho que no consigo quedarme dormida, y como me muevo más que las ideas de los que quieren ser buenos de corazón y despierto a Don soseras, pues, me levanto y me arrimo al teléfono. De noche lo dejo en silencio, y  desde hace mucho mi móvil es de noche cuando suena.

Me enseñaron o aprendí, que cuando algo te ocurre has de solucionarlo sola, pero escuchar a los demás, en sus cosas, ayuda a ver las de una misma, es terrible esto según como se vea, ya que, parece que me aprovecho de los traumas de otros insomnes para salvar mis propias preocupaciones.

No hay noche que no aparezcan muchísimas llamadas, y si no me he enganchado a un libro, o a una conversación, es decir, a todo eso que se puede hacer desde la quietud, pues como soy como un elefante en una cacharrería, y si hago lo que tengo que hacer por el día, mi vecino sube a que baje a que le cante una nana. No es la primera vez que he tenido que dejar de planchar, limpiar la cocina y diferentes tareas de tipo Mari, sonar el timbre y tener que correr a abrir la puerta para que no despierten a mis pirañas, y claro, no queda otra, bajo, o paso a su casa, no solo me escucha y despierto al de abajo, también al de al lado, incluso una vez desperté al del cuarto, me pareció extraño, no nos hablamos, y que desde el cuarto me oyese, supongo que vio la luz, es más estaba hablando con mi amiga Goibe, mucho ruido no hacía, seguro que vio la luz, pero en fin, no costó mucho,  le arropé, una nana… y en nada, un susurro y a dormir.

¡Y encima, me dicen todos, tras dejarles en su camita: ten cuidado al cerrar la puerta, qué haces mucho ruido! Aunque también es cierto, que las noches que he llorado amargamente, siempre suena la puerta, y cuantas noches las escaleras han sido esos escalones que levantan el ánimo entre abrazos, tapados con una manta, bajando alguno, y en las estrechas escaleras haciendo ese corro “pa escupir” celebramos la soledad más acompañada, y sin comida de por medio, y eso que, con alguno, pues no nos hablamos de día, tenemos diferencias, pero de noche, supongo que es tiempo muerto.

Anoche tuve la llamada más rara de mi vida, igual la gente es como yo, qué solo borro los teléfonos cuando mi hija mira la lista de contactos y decide hacer limpieza, igual es, que como no tienen a mi hija ellos la dejan intacta.

No sé quien llamó, no le pregunté, en la noche da igual quien te llama, pues sé que si marcan un teléfono y te pillan despierto, la noche conecta y une lo que no une nada en la vida cotidiana. Estaba llorando, y me pidió que le contase un cuento. Sólo sé que era un hombre, estoy por llamarlo y preguntarle quien era, pero como me dijo que es alguien que me odia, le conté el cuento, lo escuché y le dije dulces sueños y un hasta mañana tesoro.  

No sé si debo llamarle, además, no sé qué número fue… entraron más llamadas y le di a no sé que tecla, salió una opción, con la legaña esa que brota del no sueño, dije sí y algo borré…

Quizás la vida es así, una sucesión de momentos sin agenda.

Imperio

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4 respuestas a Berriagenda

  1. puck dijo:

    Pienso que la noche encierra misterios. Me resulta curioso como me parece mágico por ejemplo un programa de radio de noche. Será que te paras, solo escuchas, y no estás pensando en lo que tienes que hacer del día pues la noche solo es obligada para dormir si tienes buen sueño. Igual debe pasar si escuchas a una persona, yo no lo sé, pero supongo que te paras y el tiempo se para también y solo escuchas y lo que dices debe brotar con la misma calma, como un estar más cerca aunque sea escuchando una voz en la lejanía o leyendo unas letras que alguien pone en un ordenador muy lejano pero que sin embargo te acerca tanto. Tus palabras son como un abrazo, algo en lo que apoyarse, alguien que te dice “te escucho, estoy aquí”. Creo que a tí también te hace falta, por eso lo das con tanta profundidad. Ayer me hacía mucha gracia eso que decías, verdad o trola, para tí se queda, de que alguien te llamó enviada del cielo y te daba salpullido jajaja, yo te otorgaría si me permites el título de luciérnaga en la noche con esas incursiones nocturnas del alma, esa luz en la oscuridad de las almas en nieblas, nieblas nocturnas o diurnas. No desaparezcas nunca, por lo menos antes que yo. Si los deseos alguna vez son como la lotería y tocan, te deseo toda la buena suerte del mundo. Y como no te gustan los halagos y te he puesto tantos, te puedo decir aquello de bbbbb para compensar jaja.
    Besos ciela.

  2. Ana dijo:

    TE VOLVERÁ A LLAMAR, A TÍ O A LA DEL RELATO QUE NO SÉ SI LO QUE CUENTAS ES VERDAD. EL CASO ES COMO TE DECÍA QUE VOLVERÁ A LLAMAR, PARA OIR TU VOZ Y DESPUÉS AL DÍA SIGUIENTE SI TE VE, PONER CARA DE SAPO. FIJATE BIEN, O QUE SE FIJE LA DE TU RELATO, QUE EL QUE PEOR CARA LA PONGA SERÁ EL QUE LLAMÓ POR TELEFONO.
    CHAO
    ANA

  3. Chus dijo:

    Si es que no se puede ser buena…

  4. cheshire55 dijo:

    Hola, ola de mar…
    De veras te pasó eso Shi? Lo de la llamada, a mi no me pasan esas cosas!! . Claro, a cambio , me pasan otras.
    Yo de momento, ni busco trabajo, solo estoy mirando la forma de irme a otro país donde haya trabajo, aquí no me molesto de momento. Necesito vivir mucho antes de atarme a un lugar. Creo que nunca me cansaré. Pero espero que tengas suerte de veras, si te urge, siempre tienes las compañías de telemarketing, en estas fechas siempre cogen gente para suplir los que se van de vacaciones, y a veces se quedan con algunos de ellos, para suplir las bajas laborales de ese año.

    Weno, que me lio por lo estresada que estoy por la presentación oficial del libro!! las imágenes no son lo mio, un dia os cuento como va a ser. No se si te envié un mail o no, creo que no lo tengo, pero pedí una imagen , una contribución para que estéis presentes. Sin vosotros, de este mundo no tan virtual como dicen, yo jamás hubiera seguido escribiendo.
    Un beso, del Aire…

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