Relato deberes para Aire

   
 

       "Aire, preciosa, si me mandas que te ponga deberes, me matas y me encanta, hacia ya mucho tiempo que no escribía una historia, y ya veras qué es sin la "u" en mil palabras, de desamor y con una frase qué es un juego de palabras, ahora queda el reto "echado" y hecho, pues aquí esta mi historieta, con la cual, queda retada también Puck, espero que recoja el guante, lo dejo en la silla, no se canse…"

 

 

                                       

 

    “Si está claro, echa la ley echa la trampa” ronroneaba Jacinto de pie sobre la mesa de villar, ella, propiedad inalienable, imposible de repartir por la sencilla razón,  razón poderosa, él era el hombre, el jefe, ella, atada a la pata de la cama  con la pata rota, lo decía el refrán, y ahora, no le daban la razón…

    Razón sí, hombres le reconocían, le daban esa razón de hombres de siempre, de tradición añeja, mas tan gastada… a pesar de la razón, posiblemente la propia razón añeja de hombres arcaicos, le dejó sin ella, y ni ella, tan importante. La preciosa mesa de villar ahora era la vida y todo el pensamiento positivo propio, dando sentido al imposible, y a la vez, a la pérdida de si mismo… Rebotando de lado a lado esa cabeza tan llena de momentos; no podía olvidar, sobre todo, olvidarla… estaba repleto de sonrisas sin dientes, de ese sabor ajado y la cabellera tan alborotada al levantarse, pero tan entrañable, ya entonces, ella, despertó en él todo eso, lo contado por mil cines, esos de verano en la calle, en la aldea en esos días tan asfixiantes; donde a pesar del calor, tras ver los besos en la pantalla tan grande, los amantes, ya sagrados, se sentían tentados y caían sin miedo a rodar por la cama sagrada bendecida por Don Honorio.

   Jacinto, con los pies sobre la mesa, allí, sobre el tapete verde…el sacerdote, D. Honorio, me dijo, se decía: “para siempre en todo, has de vigilar el bienestar de ella…” y no le hice demasiado caso, hoy Remigia es de otro, otro más listo, no la ata a la pata de la cama, y por eso, él si echó la ley y creó la trampa, y se la llevó, y la de veces, tantas, sí, me lo decía mi Remigia, Jacinto, echa la ley de lo dicho de entre nosotros y echa la trampa, encandilémonos y seremos felices…”

    Jacinto en el repetitivo pensamiento, rememoraba mirando la bajera de la casa, se la compró el padre de Remigia y él, Jacinto, como tantas cosas las tomo como propias. La regadera, la sembradora, el tractor… la caja de… la otra caja… la otra caja, y la otra y la de más allá. Todo lo compró en el tele tienda por gastar todos los dineros no se los apropiase el banco… ¡en todo erré y claro, mi Remigia se marchó, mejor dicho, se la llevaron por dejarla atada en la pata la cama…!

   Entre las manos blandía la foto de boda, era fea, es fea y poca cosa, con el nombre feo, lo tenía tan claro, será solo mía, nadie la podrá desear… tiene el padre dinero pero no la dirá nadie, ni tendrá jamás perrito ni para ladrarle, y vine yo, el Jacinto, y despilfarré todo, y ahora, fea, pero mejor mía… y el D. Honorio me la dio, pero dijo el señor jefe de los letrados, el mandamás de la maza, dijo imperativo: No, ni a ella ni a nadie se le ata a la pata de la cama y menos, romperle la pierna, dijo el finolis, para evitar se menee, a pesar, recordaba: decirlo lo dijo de otra forma, pero no lo recordaba…

   Con la soga entre las manos, la colocó, y al tirar, la garganta le hacía daño, pensó, mejor dejo para mañana el matarme, no es de hombres eliminarse, pero ejke, ella,  mi Remigia, ya es de otro y no consigo olvidarla.

   Jacinto echó, mirando conscientemente para no dejarse nada, esa mirada tan propia,  cejipoblada a la bajera, se acercó al tractor y colocó la bañera, ese chisme para la carga tan caro… ató y preparó todo, a la Remigia la tenia otro, pero fijo podía ser otra vez de él, sí. Ató y preparó todas las pertenencias, abrió el portón de la bajera y poniendo en marcha el motor, se dirigió a casa del Blas, estaba la casa sola, por el final de la calle, Remigia, andaba tan ligera, ¡la madre el perro! pero estaba hasta… algo más, casi bella…ella es mía, se volvió a decir para si mismo, me la dio el D. Honorio, volvió a pensar dictando sentencia… la rapto, me la llevo al monte y tras echar la ley, echaré la trampa y será mía otra vez, ahora solo falta… y fijo acepta, el Blas, me la cambia por todo lo comprado, y Remigia, mi Remigia, será mía…

   No lo pensó más, tomando a la Remigia como el asa la tartera, ella, ese pote de garbanzos, para él, el más apetecible, no lo pensó, intentaba llevársela al monte en él tractor, amarla como nadie podía imaginarlo… no antes, desembarcó todo lo comprado para el Blas… a cambio, si se llevaba a la Remigia, era de hombres y de hombres con pelo en el pecho, eso, el dar todo por ella a cambio de ella.

   Al mirarla, atada, en el asiento del tractor, mirándole, ella, era en ese momento, como el amasijo del miedo todo a la vez. Jacinto, la soltó, no antes la besó despacito, intentó aclarar el gaznate y cantarle algo de amor, eso en inglés, “talailoviooooooooo myyyy lifeeeeeee “ Pero al verla con los ojos tan desorbitados y las piernas de ella, eran el remolino de patadas al viento, no se la entendía bien, pero de la señora Paca, madre de Jacinto, acordarse se estaba acordando. Jacinto, la acarició y le dijo, deseando ella le abrazara con todas las ganas: “vete si así lo deseas, no consigo olvidarte, erré, no hice bien la labor de amarte…”

   Remigia temblando, con rabia, le arreo la patada más grande jamás dada, bajó aterida del tractor, las piernas apenas podía moverlas, ni el grito nacía de la estrecha garganta… no miró atrás, desapareciendo tras la casa del sacerdote….

   Ahora, pensó Jacinto, dirá Don Honorio… dirán de él en la aldea, lo consideraran poco hombre, pero del jamás dirán, no lo intentó, pero lo cierto es, no sabe olvidarla.

 

Imperio

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3 respuestas a Relato deberes para Aire

  1. puck dijo:

    Es una historia tragicómica, me dejan ganas de sonreír por como está contada la historia y a la vez un sabor amargo,porque aunque me parece exagerada, con toque a bestia de pueblo, es tan similar a la realidad que viven tantas mujeresy por que no, tantos hombres. Recojo el guante, eso de las 1000 palabras no sé si las cumpliré a rajatabla, pero que sepas que no te conté las tuyas jajaj. Espero también el cuento de Aire con ganas.Besossssssss

  2. Aire dijo:

    Hola, ola de mar…Shi..lo intentaré..cuando esté mejor. Hoy me han despedido de mi trabajo. Relacionado con la denuncia de maltrato. Acoso moral, acoso laboral, despido.Así funciona. Diría que estoy desenamorada de las personas en general, pero si es posible, lo haré sin esa letra…Uno beso,y volveré a leerte amiga.Gracias miles…, por los deberes, je, necesito aprender a hacer historias.Pero creo ue me van a salir ensayos, ya verás.

  3. pili dijo:

    shi …me quito el sombrero , ahh si no llevo ….jajaaja contando historias eres unica no se si plantearme yo los deberes .. joio ehhh acabo de llegar de vacaciones , creo q lo dejare pa mas adelante ajjaaa…un beso wapaaaaa

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