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Los berreos para mi son como pequeños, no sé si llamarlos: enfados, pero sí que va con todo lo qué me choca: poner en primera persona algo que no es mío, buscar en esa misma persona lo que sí lo es para verlo desde fuera, es decir, son todo aquello que está dentro y fuera de cualesquier situación, o mejor llamarle cosa, sí, queda bien: Los berreos hablan de cosas. Pero me pregunto si los berridos, no solo los míos, sino esos berreos que cualquier humano lanza, una vez lanzados mueren y se convierten en espíritus que salen por la noche en procesión.
Ejke me choca mucho esa pasión que le ponemos a ese mundo espiritual y una vez muertos ya somos fantasmas, y que en ciertas fechas los ponemos a pasear por las calles; supongo que para asustar y buscar otras almas que anden perdidas. Es como si esa procesión de animas fuera, o bien una ONG de Almas reunidas en el más allá, o un sindicato de descarnados. Cosa chocante, ya que si de alguna forma pasean por la noche y en reunión, digo yo que muertos no lo estarán, pues o tienen carne, músculos y huesos que les mantengan en pie, o esas procesiones de almas van todas en sillas de ruedas. He de reconocer que me gusta aquello del aire del norte, ese que empuja a los muertos y busca a quien ha de reunirse con ellos. E incluso pienso en ese aire del norte como ese elemento químico que está demostrado que puede identificarlo un gato.
Con todo esto me pregunto por qué le ponemos vida a la muerte, cuando está muy claro qué sucede cuando un cuerpo pierde el impulso eléctrico que nos mantiene vivos, pues todo desaparece, pero nos negamos a perder que los pensamientos también desaparecen, y que todo eso que hemos sido en ese tiempo de vida, en realidad, no es otra cosa que supervivencia. Pero es eso, nos negamos a entender que todo eso que somos se va con la muerte. Así, que cualquier ruido, sueños y cosa que nos asusta, o alivia, lo atribuimos a ese mundo de espíritus que continúan rondando y que son la parte de nosotros que nos negamos a que muera.
Entonces, si lo tenemos tan claro, si ya hemos establecido todo lo que ocurre después de la muerte, ¿por qué decimos que no la entendemos? ¿Por qué nos basamos en una ley física: “La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”? Si está muy claro, nos trasformamos en abono.
Además, ejke todo en nosotros es comunicación, hasta el más pequeño latido lo es, pues la sangre para varias funciones, en el latido se lanza a cuchichear con cada célula, esta le lleva comida y le recoge los restos inservibles, pero una vez no hay sangre que se mueva, las mismas bacterias que nos ayudaron a vivir, en la muerte se convierte en otras que nos ayudan a desaparecer. Ellas mutan y nosotros desaparecemos. En ese proceso se explica y establece todo principio de energía. Sin embargo, nos negamos a que esto sea así de simple e inventamos que los muertos nos acompañan, ayudan o nos fastidian.
Claro que, es curioso la guasa que tienen los porqués, pues justo cuando preguntas van separados, y cuando damos la respuesta se juntan para responder, se solidifica en plan: me he estrujado las entendederas para nada, ya que una pregunta puede tener como mínimo infinitas respuestas.
En la muerte y todo eso que no vemos, pues la imaginación juega, las ganas de protección que nunca perdemos, y en lo insoportable de una perdida también usamos ese tan recurrido: “Creo en” y zanjamos dolorosos pesares pensando que todo lo que nos duele en este aquí y ahora, pues llegará un tiempo en el que tendremos de todo, comprenderemos y nos relajaremos, dejaremos de sufrir. Es muy humano, pero no deja de ser un cuento.
Me duele como pensamos que cuando alguien muere está a nuestro lado para avisarnos, ayudarnos, o darnos la turra, si todo está en nuestro cerebro, todo se convierte en recuerdos, y podemos fijarnos en lo fuertes que son estos, ya que con una simple disfunción cerebral o la ayuda de un alucinógeno, podemos ver cosas que siempre se han llamado espirituales, del más allá. Ejke además, por más que se puedan identificar como hechos del más allá, lo divertido ejke todo son fenómenos fácilmente distinguibles con sucesos muy de la vida. Química y física, es triste, pero es así de simple.
Así que, simplemente nos negamos a que nuestra continuación está en otro humano que continúe nuestra estela, mientras un humano viva, ahí estamos el resto, pero claro, hay cada individuo que si eso me representa, me quedo preferiblemente muerto en ese momento. Es preferible, sí. Ejke es así, claro como los humanos somos algo más y pensamos. Esto no puede ser tan sencillo, es imposible que esto desaparezca. Y vaya que sí desaparece.
Lo cierto que todo esto la ciencia no puede explicarlo, fenómenos qué están en nuestra capacidad cerebral y no han sido del todo descubiertos como para explicar ese funcionamiento, y aunque cada día la ciencia avanza y descubre, no todo está al alcance de cualquiera, y claro, si un día alguien te dice: “Tú tienes hambre” te quedas muerto allí mismo preguntándote si te rugen las tripas de forma tan sonora como para que lo hayan visto tan fácil. Pero como te aseguren: “Va un espíritu contigo” Además de que el idioma que se usa es tan completo, que con una simple definición seguro que tienes alguien que coincide con un recuerdo que necesitas que no desaparezca. Pero mejor soñar, cuando todo son simples gestos, que como los lanzamos al aire de manera inconsciente, no deja de ser cierto que individuos, saben sin saber como lo saben, ponerle descripciones que vaya que si coinciden. Olvidamos, que nuestro cuerpo si algo hace es comunicar, incluso eso que pensamos que es el gran secreto.
Por lo tanto, estoy tan segura que una vez morimos no hay nada, que cuando como ayer me contaban el programa ese de Telecinco, que sí que lo he visto, y es muy emocionante como la señora puede describir hechos que coincidan, pero, ejke todos los lanzamos para que nos elijan y nos digan: no estas solo, hay algo más contigo. Y es tan sencillo decirlo. Y claro que tiene su arte, el idioma gestual es algo que si se estudia, es algo más que un medio de comunicación para deficientes auditivos, pues si algo estamos los humanos: es sordos frente a nuestro propio idioma gestual.
Y hay cientos de estudios, fenómenos muy extraños que, como la ciencia no puede explicarlos, se quedan dentro del mundo paranormal, pero ejke estoy tan segura que todo reside en los humanos, en nuestro cerebro, que casi me pregunto como perdemos el tiempo y no lo dedicamos a la vida. Pues además, no hay otra oportunidad.
Sí algo he aprendido de todos estos años, ejke todo lo soltamos cuando estamos vivos: penas, alegrías… toda esa energía viaja y se comparte, pues muertos, tan solo revivimos cuando aparecemos en el recuerdo de un vivo. Y es esta parte la que se puede ver por nuestros gestos. Cosa que si lo pensamos, no me da a mí como resultado de que el muerto esté vivo, ni mucho menos presente en ese respecto pseudo-físico a nuestro lado.
Imperio
Yo espero no convertirme en abono, por lo menos que no sean abonos como los del chiste aquel que le dice un muerto a otro, quieres gusanitos?. Espero que me quemen.
Por lo demás a veces pienso en la muerte, últimamente que morir debe ser algo así como quedarse dormido. Igual hasta si se desaparece del todo, un descanso total . Aunque no quiero quitarme el pañuelo de enjugar con algo tan vacío. Me quedo con una frase que oí en una película: Un lugar al que vamos todos no debe ser algo malo.
Besis reina.
Yo creo que es un mecanismo de autodefensa, Para no sufrir más nos queremos creer que nuestros seres queridos están cerca. Yo pienso, que si no se hace mal a nadie o no se hace negocio de ello (como lo de esta señora de Telecinco), pues que mas da que se piense que tu padre o tu abuelo te dan la mano invisible para apoyarte. Besitos
Ana